"Criaturas" de Mariana Monteagudo
 

Universalismo y multiculturalismo, dos de los conceptos más arraigados a las propuestas plásticas contemporáneas, se hacen evidentes en la obra de Mariana Monteagudo quien, nacida en Caracas (Venezuela) en 1976, ha venido desarrollando una serie de criaturas femeninas en las que tras la combinación del barro, diversos elementos artesanales y la recurrencia a materiales infantiles como los creyones y lápices de colores, logran ser personificados los mestizajes culturales a los que han sido expuestas las regiones latinoamericanas.

 
Desde los mágicos caracteres que se esconden en los arquetipos precolombinos hasta los extraños fenotipos del cómic japonés, pasando por las recreaciones de los chamanes indígenas, confluyen en las figuras tridimensionales de Mariana Monteagudo.
 
Seres atemporales que gozan de la hibridación y se manifiestan como alegorías a la creación de una nueva raza, una especie capaz de ser parte de los rituales ancestrales como también de los presentes y, en los que se rinde culto a la muerte y la fertilidad o, que por el contrario, se han adjudicado las cualidades necesarias para hacerse protagonistas de las ceremonias que se originan en la tecnología y su creciente propagación.
 
Así, la dualidad se hace fundamental; se traduce en la aparente rigidez e inmovilidad de los cuerpos frágiles que fueron construidos tras la maleabilidad que brinda la cerámica; se oculta en la inquietante ternura que irradian las agresivas ausencias corporales y las desdibujadas expresiones faciales; se evidencia en la sutil disposición de elementos que aun siendo de insignificante valoración, actúan como fragmentos y testimonios de una ilimitada riqueza inmaterial; pero sobre todo, se manifiesta en la silenciosa vitalidad que poseen para poder hacer imperceptibles las fronteras entre lo que es real o fantasioso.
 
Nelly Peñaranda R.