Sebastián Camacho

Publicado

Sebastián Camacho

Febrero 15 de 1982

Bogotá, Colombia

 
e-mail: sebastiancamachoramirez@gmail.com

Curriculum Vitae

FORMACIÓN ACADEMICA

 

Especialista en medios y tecnologías para la producción pictórica Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA) Buenos aires, 2009.

Maestro en Arte. Concentración Artes Plásticas Universidad de los Andes Bogotá, 2005.

Bachiller Colegio Liceo de Cervantes Norte Bogotá, 1998.

 

EXPOSICIONES COLECTIVAS

 

2012 Feria de Arte Contemporáneo Chaco, Galería El Museo / Fernando Pradilla, Santiago de Chile, Chile.

2012 Feria de Arte de Buenos Aires ARTEBA, Galería El Museo / Fernando Pradilla. Buenos Aires, Argentina.

2012 Lenguajes en papel, Galería El Museo. Bogotá, Colombia.

2012 Elegía a Jaime Molina, L A Galería. Bogotá, Colombia.

2011 V Salón de Arte Bidimensional, Fundación Gilberto Alzate Avendaño. Bogotá, Colombia.

2011 Gesto Residual. Galería Consorcio de Arte, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

2010 Al fin y al cabo cosas, Club el Nogal, Bogotá , Colombia.

2010 Salón Uniandinos, Galería Uniandinos, Bogotá, Colombia.

2010 Interfaces, Centro Cultural Coreano para Latinoamérica, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

2008 Post Integrados, Casa de la Cultura de Quilmes. Quilmes, Argentina

2008 Pintura Fresca 3, Cámara de Comercio de Bogotá.

2008 Gran Formato, Galería El Garaje. Bogotá, Colombia.

2007 III Salón de Arte Bidimensional, Fundación Gilberto Alzate Avendaño. Bogotá, Colombia.

2007 Premio Fernando Botero 2007. Bogotá, Colombia.

2006 Primera Bienal de Dibujo de las Ameritas Rafael Carduño, Tijuana, México.

2006 Artbo Feria Internacional de Arte de Bogotá, Galería Casa cuadrada. Bogotá, Colombia.

2006 Me gusta leer pornografía en braille, Galería Casa Cuadrada. Bogotá, Colombia.

2004 Pequeño formato, Galería Arte espacio Pueblo Viejo country club. Bogotá, Colombia.

2003 Pequeño Formato, Galería club el Nogal. Bogotá, Colombia.

2002 Ideografísmos, Sala de proyectos universidad de los Andes. Bogotá, Colombia.

2001 Desarrollos Recientes, Galería club el Nogal. Bogotá, Colombia

2001 A la hora del té, Galería la cometa. Bogotá, Colombia.

 

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

 

2012 La caída. MIAMI Espacio Independiente, Bogotá, Colombia

2004 Depósito, proyecto grupal; grupo cover. Sala de proyectos universidad de los Andes. Bogotá, Colombia.

2002 I couldn’t be your mirror, proyecto de grado universidad de los Andes. Bogotá, Colombia.

Obra disponible

Obra sobre papel

2016

2013-2015

no images were found

Paisajes

Libelulas

Serie Migrantes


“Action Painted”

Textos

“ACTION PAINTED”

AUTOR: SEBASTIAN CAMACHO RAMIREZ

“Un pintor de gran talento, a base de arte y de trabajo, había representado un caballo volviendo de la doma, al que no le faltaba más que la vida. Pero cuando se dispuso a pintar la espuma de los ollares, este pequeño detalle (…) le dejó paralizado mientras se afanaba en vano. Finalmente, en un arranque de rabia, tomó la esponja impregnada con todos los colores que se encontraba al alcance de su mano, y la arrojó contra el cuadro, con intención de destruir su obra. El azar (fortuna) dirigió la esponja directamente a los ollares del caballo y obtuvo el efecto que el pintor buscaba. De este modo, lo que el arte había sido incapaz de producir, el azar se encargo de representar”.

Reinach, A. J., citado en Didi-Huberman, G. (2007),
La pintura encarnada, Pág.. 11, España: Pretextos – Universidad Politécnica de Valencia.

En estas piezas tituladas “Action Painted” pretendo poner en tensión dos situaciones que a mi juicio las envuelven: algunos problemas propios que trae a cuestas la representación pictórica y, más concretamente, la solemnidad que envuelve a la pintura foto-realista.


Representar es hacer presente algo que de momento no está, que está siendo sustituido, reemplazado o evocado para alguien capaz de reconocer lo representado. En la realización de una pintura que parte de una imagen fotográfica, donde se modula esta imagen y se la re-presenta, se involucra no solo su comprensión formal como imagen de algo real o que contiene datos de la realidad, sino que también implica su comprensión como concepto y como historia pues la imagen pictórica trae a presencia a aquellos que han reflexionado alrededor de esta relación entre pintura y fotografía; relación altamente aprovechada por los pintores de los últimos tiempos y de la cual pareciera ya no quedar ningún conflicto por resolver.


Las imágenes de las cuales yo parto son habitualmente fotografías obtenidas de Internet que no tienen ninguna pretensión estética anunciada. En la acción de seleccionarlas como posibles referencias actúa una intención plástica al pensarlas como potenciales pinturas, convirtiendo esa imagen, que originalmente funcionó como testimonio, en un esquema de experimentación sensible de ser variado y trastocado en beneficio de la pintura que se va construyendo. El hecho de seleccionar el papel como superficie busca que el acto azaroso de arrugar la pintura, de estrellarse contra ella, contenga en sí la imposibilidad de ser reversible.


Todo bajo la ilusión de poder retener ese tiempo que se escapa en el acto de pintar, retardando esas fuerzas que se hacen latentes en la imagen y que esperan ser sentidas en el cuerpo de quien las mira . Este accidente no es solo de la pintura como objeto concreto que contiene una imagen legible (un carro estrellado), sino también el accidente sufrido por la pintura como un objeto artístico reconocible y clasificable dentro de los objetos de su misma especie.


De este modo, logro así otro de mis propósitos: accidentar la solemnidad de la pintura foto-realista. Aunque el calificativo foto-realista no me parece el más afortunado, me ofrece sin embargo la posibilidad de identificar y describir el ritual al que son expuestas la mayoría de estas pinturas que tan bien vestidas siempre vemos: la contemplación se ve avasallada por el referente, que no es otra cosa que la fotografía de la que surge. Partiendo de esto, donde el grado de semejanza de la imagen representada es lo que prima, mi ejercicio invita a situarse ante la presencia del objeto producido por una acción (accidente sobre la imagen), pensada pero no controlable, que va en busca de proponer otra instancia distinta de juego para y con el espectador, invocando en el encuentro ya no solo su memoria visual sino también su memoria corporal.