Lina Sinisterra

Publicado

Lina Sinisterra

1970

Bogotá, Colombia


Currículo

1970 – Nace en Bogotá, Colombia

 

Estudios realizados

1996 – 1999    Magíster en Artes con Mención en Artes Visuales. Universidad de Chile

1995 – 1996     Pintura. Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación Ernesto de La Carcova. Buenos Aires, Argentina

1995 – 1996     Sicodrama. Escuela Argentina de Sicodrama y Hospital Neuropsiquiátrico Braulio A. Moyano. Buenos Aires, Argentina.

1994 – 1995    Clínica de la Psicosis. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.

1994                Fine Arts,  Miami Dade Community College, EEUU.

1987 – 1992    Psicóloga. Universidad de Los Andes. Bogotá, Colombia

 

Principales Exhibiciones Individuales

2010               Quiero 115 mil veces. Galería Santa Fé, Planetario Distrital, Bogotá.

2008               Colorismo. Galería Óscar Ascanio, Caracas.

Excéntrica. Galería el Museo, Bogotá.

2005                ETER Instalación de tierra y semillas. Centro de Extensión Universidad Católica de Chile. Proyecto auspiciado por Fondart (Fondo para el arte Ministerio de Cultura Chile).

2003                Paleta de colores Galería Casa Cuadrada. Bogotá.

2002                Estructura de la vida y de la  muerte. Exposición Piel Artificial. Centro cultural Matucana 100.  Santiago de Chile.

2000                Reacción en contra de los Aspectos Triviales del Arte. Escala 1/10. Museo de Santiago Casa Colorada. Marzo.

CosumARTE. Instalación de 150 metros cuadrados. Alto las Condes Shopping mall. Dirección de performance de proceso de trabajo y edición de videoclip

1999                Sobre Caras Pétreas. Ciclo de Instalaciones Casa Colorada. Museo de Santiago, Chile.

1998               Suspensión / Superficie. Galería Gabriela Mistral. Santiago de Chile.

1997               Once Jornales. Centro Cultural de España. Santiago de Chile.

 

Principales Exhibiciones Colectivas

2010               SP-Arte. Galería El Museo. Sao Paulo, Brasil.

2009                ArtBo Feria Internacional de Arte de Bogotá. Galería el Museo, Bogotá, Colombia

Feria Iberoamericana de Arte FIA’09. Galería El Museo, Caracas, Venezuela.

ArteBA. Galería El Museo, Buenos Aires, Argentina.

SParte. Galería El Museo, Sao Paulo, Barsil.

Fronteras: rastros y rostros de artistas contemporáneos en la abstracción y  la geometría, Galería El Museo, Bogotá.

Invitados. Galería El Museo, Bogotá.

2008               Cuestión de Corazón, Galería El Museo, Bogotá.

2004                El eterno presente. Galería La Sala. Santiago de Chile.

2000                Sonido + Color/pintura audiovisual Museo de Arte Contemporáneo de Santiago.

 

Shock al color: Improductividad intelectual y escasa originalidad del pensamiento. TdM. 15 Instalaciones. Taller Dittborn Magíster

Lo que estoy haciendo, incluye todo lo que me ha empujado a hacerlo, y lo que deviene de ello hasta el infinito. Exposición Resurrectas. Centro Experimental de Arte:   La Perrera

Estar 3 Instalaciones. Museo Tajamares. Santiago de Chile

1999                 Ceci c´est nes pas un text painting. Primera Bienal de Arte Joven, Galería Tomas Andréu.

1997                ARCHIVO DE Concurso # 7 IV Bienal Premio Gunther. Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile.

1997                Su Basta … Arte Contemporáneo. Centro Experimental Perrera Arte. Santiago de Chile.

1995                Pintura y Escultura Latinoamericana Mold’ Arte, Galería de Arte, Curitiba, Brasil

1995                Marina Nogueira emprendimientos artísticos, Espaco Do Banespa, Curitiba, Brasil

1995               Pintura Argentina, Museo Roca, Buenos Aires, Argentina

1995               Pintores de Buenos Aires, Casa de La Cultura de Merlo, Argentina

1995               Salón de Premiados, Defensa Taller de Arte, Buenos Aires, Argentina

1994               The Flying Girl. Annual Student Exhibit, Wolfson Gallery. Miami, EEUU

1992                PSIGNOS, Una aproximación de la Psicología al Arte Galería Uniandinos, Bogotá.

 

Proyectos

2001 – 2009     Aprobación – ejecución. Proyecto Escultura para el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, de Santiago de Chile. Convenio con Ministerio de Obras Públicas.

2001 – 2008   Colectivo de Arte Interdisciplinar Velatropa: creación colectiva a partir de la investigación de la dramaturgia del espacio, la imagen visual, el sonido y el gesto corporal.

 

Dirección de artes visuales en:

2008    Sin Fin. Collage en blanco y negro. Festival de Teatro Gesto Vivo Bogotá. Temporada Teatro la Candelaria.

2007   Lavar-se las manos. Bogota sin diferencia. Performance septimazo.

2005    MAMATUNEL. Estreno Festival de Gesto Vivo. Teatro La Candelaria de Bogotá

2004    Sin Fin. Performance presentado por colectivo Velatropa en Festival de Mimo en Medellín.

2003    8 y ¼ Obra con más de 100 funciones presentada en los Festivales Internacionales de Teatro de: Manizales 2003, Mesitas del Colegio 2003, Al Aire Puro 2003, Gesto Noble en Carmen de Viboral 2004, MIMAME Medellín 2004

2002    Oh Gloria, acción Performática, Galería de Arte Casa Cuadrada.

2001    Homo Zapping, Movimiento Reflejo, dirigida por Sergio Pineda.  Cine Digital, UNESCO. Funciones de preestreno en Maestranza de San Eugenio, Estación Central, Ferrocarriles del Estado, Agosto.  Funciones en ex Cárcel Pública de Valparaíso, Ministerio de Bienes Nacionales. Chile

2004 – 2008    Intervención espacial progresiva. Cadena de Restaurantes Crepes y                              Waffles, Colombia

2004               Anaconda. 14000 escamas de acrílico de 5 tipos de verde tejidos a lo largo                   de 28 metros. Hotel DECAMERON TIKUNA Leticia Colombia.

 

Premios y distinciones

2008                Apoyos concertados, Gira Nacional. SCRD.

2007                Estimulo para la creación. Colectivo Velatropa. Encuentro de creadores del Silencio. Secretaria Distrital de Cultura Recreación y Deporte.

2006                Premio de la Bienal de Arquitectura. Intervención espacial del restaurante Crepes y Waffles. Arquitecto Fischer. Bogota, Colombia

2006                Grupo Seleccionado para plataformas de exportación. Red Lat. SCRD.

2005                Fondart, fondos para ejecución del proyecto ETER otorgado por el ministerio de cultura de CHILE.

“Selección muestras” del Primer Festival de Teatro de Bogotá –fase muestras 2006-.

2003               Convocatoria Cultura en Común. Itinerancia de la obra 8 ¼ del colectivo de arte Velatropa, IDCT, Bogotá.

2000                Segundo Premio. Concurso por invitación del MOP (min. Obras públicas) para una escultura en el aeropuerto Internacional AMB de Santiago de Chile.

1997                 Beca Carolina Oramas, para Artistas Colombianos. ICETEX, Colombia

Primer Premio. V Bienal Gunther de Pintura. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago de Chile.

1995                 Seleccionado. Concurso de Manchas Taller de Arte Defensa, Buenos Aires, Argentina

1995                 Medalla Concurso de Manchas Museo Sivorí, Buenos Aires, Argentina.

1994                Primer Premio. Annual Painting Award Wolfson Gallery, Miami, EEUU

1994                Beca Artes Plásticas. Ofrecida por Miami Dade Community College, EEUU.


Textos

Comer del arte, dulce experiencia

Por: Sara Araújo Castro

Lina Sinisterra junto a su obra hecha de 115 mil dulces pegados con silicona.   

Un mes entero tardaron la artista plástica Lina Sinisterra y su equipo de pegadores artísticos armando las letras de la frase multicolor que invade la Galería Santa Fe —en el Planetario de Bogotá— y conforman la obra Quiero 115 mil veces. Al principio, los bombones, gomitas, marshmellows y otros dulces se convirtieron en un increíble placer para el paladar y la vista. Pero con los días la gula dio paso al hostigamiento y a la náusea, no sólo estomacal, sino visiva. “El olor y el color del dulce en grandes cantidades se volvió insoportable. Fue una experiencia que me sorprendió y me hizo reflexionar sobre este hostigamiento, incluso en el arte”, afirma la artista bogotana.

Sinisterra llegó al arte por un camino único, pues la psicología clínica ocupaba su tiempo. “Todo empezó con unas clases de dibujo en Miami. Luego, mientras trabajaba en un hospital psiquiátrico en Buenos Aires, estudiaba artes y cada vez era más placentero hacer lo segundo que lo primero”. Así, poco a poco, las artes tomaron su vida. A sus pacientes de psicoterapia un día les anunció que sería sólo su maestra de arte e ingresó en la maestría de bellas artes en Santiago de Chile. Ahí empezó a forjar su carrera como artista plástica tras ganar la Bienal Gunter de Pintura.

Aunque el trabajo de Sinisterra se relaciona más con el manejo y la intervención del espacio, con un arte más efímero y performático, en la obra Quiero 115 mil veces es evidente una sensibilidad por el color que viene de la pintura. El movimiento cromático de esta obra y la composición de cada letra se construyó como si fuera un lienzo.

Sin bocetos ni cálculos, Lina y el grupo, que se fue reduciendo con los días, hicieron composiciones sobre la marcha con base en la materia prima: 115 mil dulces donados por Colombina. “Soy muy manual, no uso el computador. Fue dispendioso, pero primero seleccionamos por colores y a partir de ahí y de lo que íbamos encontrando (como unas colombinas con la carita de Blancanieves) construimos la obra”, cuenta la artista.

Ese trabajo en equipo va más allá de la construcción de la obra. Lina y su hermana Paula Sinisterra, directora del grupo de teatro Velatropa, llevan varios años trabajando en la mezcla de las dos disciplinas y tras años de poner las artes plásticas al servicio del teatro, hoy desarrollan un trabajo que está en la mitad. Se trata de las acciones públicas (algunas se hicieron durante el Festival Iberoamericano de Teatro), en las que la obra de Lina se entrelaza con el trabajo de Velatropa. Una de las acciones públicas con Quiero 115 mil veces se llevará a cabo el próximo 6 de junio cuando llegue la hora de desmontar. Los artistas y quienes hayan aceptado la invitación que aparece en carteles públicos marcharán con las letras como señal de protesta por la dificultad que es comer del arte.

Exentrica

El presente trabajo de Lina Sinisterra gira en torno de un arduo, exhaustivo y minucioso ejercicio que se acerca a lo compulsivo y lo obsesivo. Cuidadosa y pacientemente realiza círculos – círculos dentro de otros círculos, círculos alrededor de otros círculos –  en una dinámica ininterrumpida que se hace obsoleta, que dilata y comprime el tiempo en secciones incomprensibles e imposibles de medir.  En el obsesivo y mil veces repetido recorrido de la mano el tiempo pierde su vertiginosa carrera: se desacelera, se expande, se deshace.  La proliferación de círculos de Lina Sinisterra se puede asemejar al Ritornello de Deleuze: la canción que se canta en silencio una y otra vez en la necesidad de acallar el caos del acelerado mundo contemporáneo; aquello que permite lidiar con el ruido, la confusión y el desenfreno de las emociones.  Cada círculo parece afirmar y confirmar la propia existencia en una pequeña pero bien audible voz: existo aquí, ahora, porque pinto; pinto y repito para existir.

Los círculos son metódicos pero la mano, el pulso y la pulsación de la artista siempre se dejan entrever por entre los resquicios del delirio. En la obsesiva repetición la mano aprende y perfecciona la acción con cada movimiento, de manera que sin necesitar recurrir a otra cosa que no sea la misma dinámica de reiteración el círculo afina sus bordes, se hace presente y constantemente más redondo.  En esta acción no hay significados intrínsecos más allá de la forma: la forma que a fuerza de repetirse pierde su sentido igual que el nombre que se repite hasta convertirse en puro sonido, o la melodía que se olvida y se recuerda simultáneamente en la repetición compulsiva.  La forma redonda que se hace redundante sólo permite atestiguar la acción tenaz y obstinada de Sinisterra, con la que el espectador se encuentra atónito en medio de la sorpresa y el deleite de la forma misma.

La insistencia con la que Sinisterra reitera el círculo incesantemente conlleva una presente abnegación que reconocemos en varios tópicos femeninos, dado que la reiterativa acción manual (bordar, enroscar un hilo alrededor de sí mismo hasta convertirlo en una prenda, hilar en la rueca, entrelazar en el telar) se liga como acción a la desprendida paciencia femenina.  Este tópico se encuentra preconizado en la figura de Penélope, que usa el tejido como pretexto para esperar obstinadamente a que su marido regrese de una guerra terminada décadas atrás. Lina Sinisterra repite la misma acción dilatando el tiempo igual que Penélope, y cada círculo se convierte en una constatación del tiempo pasado, y se convierte también en un pretexto para dejar pasar el tiempo.  Igual que la Penélope de la Casa Tomada de Julio Cortázar, Sinisterra se mantiene en un presente que parece suspendido en el sólo hecho de hacer, en un presente al que sólo le importa existir libre de complejidades y desprovisto de todo atisbo de las complicaciones del mundo externo a la propia acción.

Paula Silva Díaz Crítica y curadora independiente

La Puntualidad del Color

Por Felipe Fernández 2001

(Filosofo Universidad Católica de Chile)

 

Al momento de buscar explicaciones para el arte contemporáneo frecuentemente nos encontramos con anécdotas. Con esto no pretendo decir que al final el arte sea algo meramente anecdótico, por lo menos no en la medida en que, partiendo de algo aparentemente casual, se pueda llegar a obras que se sostengan por sí solas, que sean capaces de superar la anécdota que las originó.

 

Lina se encontró haciendo puntos un día que había decidido terminar con su taller de pintura. Hacía ya bastante tiempo que sus intereses artísticos se habían alejado de este formato; según cuenta ella, pintar había perdido todo sentido. No encontrando nada mejor que hacer con sus óleos y acrílicos empezó a vaciar cada uno haciendo “puntos” o manchas de color directamente del tubo sobre un rollo de tela de 50 mts que había quedado también entre los restos del taller. De este modo, queriendo acabar con su pintura, un día se encontró con que había vuelto a pintar.

 

Lina utiliza para hacer sus puntos principalmente pigmentos puros, teniendo de este modo un abanico limitado de posibilidades. Este limitado abanico de puntos de distintos pigmentos se convierte en una suerte de abecedario pictórico a partir del cual se pueden obtener infinitas posibilidades de combinaciones cromáticas. Como nuestra percepción visual tiende a ver uniformemente lo discontinuo se producen efectos cromáticos (propiamente ópticos) que sólo están en la mirada del espectador. Si nos acercamos lo suficiente este efecto se desarma en sus unidades, en los puntos, haciéndonos conscientes de las limitaciones e ilusiones de nuestra percepción visual y cobrando importancia el lugar o la distancia del espectador frente a la obra.

 

El abstraccionismo de Lina y sus puntos es bastante peculiar. Por un lado uno podría acercarla a un cierto minimalismo propio del op art y del arte geométrico, sino fuera porque no existen las pulcras y acabadas terminaciones geométricas. Por el otro, se acercaría un poco al expresionismo de Pollock, sino fuera porque en realidad sus pinturas tienen poco que ver con la exacerbada y masculina expresión de la subjetividad del artista.

 

Podríamos decir que ella toma de la abstracción geométrica y óptica la idea de un proceso de composición de estructuras a partir de unidades formales insignificantes (en el sentido literal de no significantes ni representativas). En el caso de Lina, éstas serían unidades mínimas de color, los puntos, unidades mudas y anónimas que en el proceso de composición son capaces de armar densidades y texturas cromáticas como resultado de procesos y estrategias de producción; de un proceso repetitivo que busca anular la propia subjetividad y no de una subjetividad que busca decir algo. Sin embargo, una técnica precaria e informal, de lo lo-fi y su uso de los colores, aleja sus pinturas de las frías y ya clásicas abstracciones geométricas y minimalistas, dándoles un toque más cálido y pop.

 

Creo ver en esta anécdota algo recurrente en el arte contemporáneo. Me refiero a como el arte en el intento de acabar consigo mismo consigue reinventarse una vez más. Lina enfrenta el espacio en blanco de la tela creando una superficie a partir de puntos de colores. El orden (o desorden) de los puntos en la tela producen una intrincada red de relaciones que se manifiestan en variados efectos ópticos y cromáticos. Son obras completamente sensoriales que no apelan a sentidos externos, sino que encuentran todo su sentido al interior del universo del cuadro, en la constelación de sus puntos distribuidos en la tela, en la opacidad del pigmento de cada punto mudo —un universo aislado en sí mismo y a la vez en íntima relación con el resto.

comunicado de prensa Excentrica

Por: Lina Sinisterra

 

“Excéntrico: Situado fuera del centro. Dicese de la circunferencia que, encerrada dentro de otra no tiene el mismo centro que esta ultima. Figurativo: fuera de lo corriente extravagante.” (Diccionario Larousse)

 

 

 

 Excéntrica es una exposición que integra una investigación profunda acerca de los efectos preceptúales y psicológicos del color. Consiste en una fina selección de trabajos realizados durante los últimos 7 años, que materializan una investigación exhaustiva en torno a los efectos del color sobre superficies atomizadas en puntos de diferentes dimensiones o puntos reventados por un movimiento centrifugo que expulsa el color hacia fuera del centro.

 

1.   Con total coherencia formal re-pienso y re-modelo el problema que cae sobre la pintura en los 60 y 70 en EEUU y Europa; cuando la pintura tradicional hace crisis mediante un enfrentamiento entre la “naturaleza cerrada” del cuadro de caballete, en tanto objeto compuesto por tela y bastidor. Y la obra de arte abierta: la instalación.

Desde 1997 he desarrollado una línea de pensamiento visual que deja ver una constante preocupación por el uso del lugar como soporte de la obra. En esta exposición finalmente logro integrar la pintura y la instalación mediante la presentación de una ilusión visual y metafísica: la “pintura sin soporte”, en otras palabras, liberada de la superficie plana y contenida en su propia forma.

 

2.   La exposición Excentrica presenta una serie de pinturas esféricas en las que se libera la tela de los bastidores para adoptar la forma de la imagen pintada. Plantea un problema tautológico de definición entre géneros (¿pinturas o esculturas?) y dimensiones (materia o espíritu).

Es una suerte de Punto final: o la búsqueda ultima de la deconstrucción del cuadro.

 

3.   También se trata de pinturas que pueden desparramarse por el suelo, colgarse de muros, techo, cornisas… tomando una dimensión en relación al espacio físico que ocupan.

 

4.   Deseo cósmico de unidad: La repetición de patrones: pintar círculos concéntricos constituye un esfuerzo por reducir todo a la unidad. Entretejiendo formas (como pensamientos) PARA IR ESTRUCTURANDO SU FONDO CÓSMICO. Esta voluntad circular, es una voluntad de totalidad, el deseo de dejar ver en la circunferencia la precisión para ordenar el mundo y crear una armonía universal.

 

5. La pintura había desaparecido por el reduccionismo formalista de las tendencias puritanamente abstractas y literalistas de los años 60 que habían convertido el arte en un objeto mudo más cercano a la idea que a su materialización. La ilusión de que aun es posible un progreso en la pintura, “un progreso” que deriva del reconocimiento de los aspectos artesanales y sensuales de la práctica artística, es lo que presenta Excentrica.

 

 

“Todo punto constituye un punto de vista acerca del mundo y es, por lo tanto, todo el mundo desde un determinado punto de vista. Dios es “la unidad primitiva o la sustancia simple originaria de la cual son producto todos los puntos creados o derivados, que nacen, por decirlo así, de la fulguración continua de la divinidad en cada momento”.

eL punto del color

“Lo que estoy haciendo también implica lo que me ha empujado a hacerlo y lo que deviene de ello hasta el infinito”

Cuando un punto se pone sobre otro, un color se yuxtapone y determina un cambio en al imagen del total. Por eso la sumatoria, adhesión, sustracción o multiplicación de puntos de colores en un espacio determinado tienen dos sentidos plenos. Uno su momento existencial, es decir el momento en que intervienen una superficie, y otro mas profundo, es que el gesto no esta en ese punto particular, sino que está en la medida en que es parte de un total (una pelota) que a la vez es parte de otro total (universo de puntos), que es el gesto significante.

 

La operación de mi pintura es semejante a la de la tejedora de mochilas, cada nudo es un punto y es manifestación pura de pensamiento. La suma de todos los nudos son la mochila, la suma de todos los puntos son un punto mas en este espacio-tiempo. La mochila, es la concreción del pensamiento en una imagen. Las esferas, pelotas y objetos redondos pintados, son la tautología del punto. Ambos procedimientos son un entender la redondez el tiempo y la vida en espiral. Es imposible abarcar la mirada de una pelota desde todos los puntos de vista simultáneamente, es un objeto que tanto para ser pintado como para ser apreciado, solo da una vista parcial de su total. Eso es un punto un algo parcial de un total.

 

Las pinturas en formato circular, son por el contrario parcelas o fracciones de una realidad tan intangible e inabarcable como todos los puntos del universo. Es la mirada celular bajo el microscopio, una matemática fractal hecha imagen. Mientras que la superficie cuadrada, es la fracción de un total.

 

¿Por que pintar? …Un lienzo un nuevo objeto?….  tal vez es simplemente lograr en el mundo sobresaturado de imágenes  sentir la acogedora sensación de que algo fue creado.. algo que no existía, existe.

La pintura de puntos sobre superficies redondas es “un intento desesperado” por llegar hasta las ultimas consecuencias la pintura misma y al punto.

 

Un día en 1998 en Santiago de Chile en mi estudio, decidí vaciar todos los tubos de pintura en un rollo de lienzo para gastarlos y cuantificar su extensión. Llamé a esta operación “una huelga de hambre pero de pintura”. En esta operación de “gasto” de pinturas, caí en estar pintando una vez mas, pero esta vez, una restricción era indispensable, reducir todo gesto posible a un punto.

En esta aventura entendí que mi vida se ha realizado desde la perspectiva de la pintura, como la gran escritora de mi propia biografía, y que como en el mito del eterno retorno, tengo un destino redondo. Pues la pelota es en si misma es el infinito. Al no ser posible verla desde todos sus puntos, uno siempre se está perdiendo de una parte del total. Es un objeto que encierra el secreto de todas mis pinturas, que consiste en que cada pintura circular o cuadrada, rectangular o redonda, es simplemente una muestra de un total.

 

Mi obra tiene sentido solo si se entiende como un trabajo de vida. Un tejido de vida en el cual va quedando mi pensamiento en pequeños fragmentos, que operan como fotografías o memorias de mi existencia. Cuando pienso ¿cuál es mi obra? Pienso en los hechos pictóricos de mi vida como un total. Cada exposición, instalación, cuadro o pelota no es mas que un punto del total de puntos.

 

Esto va mas allá de toda obsesión, es un lenguaje, una forma de pensamiento materializado: Todo el tiempo posible en el que solo existe el color.

 

El trabajo que he realizado sobre el color se acerca a algo muy profundo en materia de conocimiento sobre el pensamiento. Se piensa haciendo… cada punto de color es resultado de un pensamiento visual, que dista de un automatismo y una compulsión y mas bien se acerca a una verdad: mi existencia.

 

En esta muestra este es el punto.

 

Lina Sinisterra

Artista visual