Fotografía TRANSVERSAL

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Galería
Agosto 13 a Septiembre 19 de 2015




Ananké Asseff – Sergio Bartelsman – Nicolás Cárdenas – Juanita Carrasco – Antonio Castles – Samuel Chambi – Sebastían Dávila – Adriana Duque – Juan Pablo Echeverri – Richard Emblin – María Elvira Escallón – Santiago Forero – Germán Gómez – Laura González – Ramón Laserna – Marcos López – Alejandro Mancera – Sebastián Mejía – Gian Paolo Minelli – Fernando Montiel – Vik Muniz – Vicky Neumann – Marta María Pérez Bravo – Mateo Pérez – Alejandro Sánchez – Nicolas Sanin – Oscar Santillan – Andrés Sierra – Silvana Unigarro – Esteban Valencia – Javier Vanegas – María Luisa Vélez.

 
Hace aproximadamente 110 años, el viajero y visionario George Eastman, fundador de la compañía Kodak, comprendió la importancia de hacer de la cámara fotográfica un dispositivo práctico y versátil para cualquier persona. Con su producto, la Brownie Camera, y el lema “You press the botton, we do the rest”, Eastman sintetizó lo que hoy en día viene a ser el tatarabuelo de Instagram. Desde su origen, la fotografía ha sido un medio al que se ha intentado privatizar y monopolizar pero, por desgracia para algunos y por fortuna para el mundo entero, su facilidad y practicidad la han convertido de manera natural en una parte más de nuestras vidas.

 
La exposición titulada Fotografía Transversal cuestiona la pertinencia del acto fotográfico en plena era digital, donde la democratización del dispositivo fotográfico ha cambiado la forma en que artistas visuales y fotógrafos contemporáneos producen y generan significado a partir de sus imágenes. La evolución del medio fotográfico, con sus nuevas formas de producción, como los smartphone, tabletas, webcams, scanners, googlegramas, screenshots, fotografías satelitales, cámaras de seguridad, google glass y procesadores de realidad virtual ha generado que la materialidad fotográfica haya sido desplazada por el código, poniendo en jaque el tan mencionado “instante decisivo” que repetidamente se promulgó durante todo el siglo XX, en la fotografía moderna, como insignia de autenticidad y veracidad fidedigna. Hoy atestiguamos una era en donde todos los espectadores se han convertido a la vez en productores y consumidores de imágenes, dejando de lado el acto contemplativo y revelador tradicional de la fotografía.

 
La muestra reúne diferentes aproximaciones al medio fotográfico, en donde la producción y la investigación en torno a la captura fotográfica implica una articulación con diferentes practicas artísticas como la pintura, el collage, el video, la escultura y el dibujo, todo esto sin dejar de lado el carácter ontológico que constituye a la fotografía como huella lumínica. Cada una de las obras que conforman la muestra reflexiona sobre la pertinacia de hacer fotografías de una era en donde se podría fácilmente afirmar que existe una pandemia fotográfica, en un medio ubicuo en donde existen fotografías en todo el mundo, aparentemente capturándolo todo y a toda hora.

 
Para concluir, un ejemplo tomado del documental Side by Side (Christopher Kenneally, 2012), y que se podría parafrasear así: toda su vida, usted, estimado lector, ha tenido al alcance una hoja de papel y un lápiz, no obstante esto no lo ha hecho un Shakespeare o un Pablo Picasso. Lo mismo sucede hoy en día en plena era digital; todos estamos al alcance de una cámara fotografía y esto no necesariamente nos convierte en fotógrafos consagrados… ¿O sí?

 

Javier Vanegas


Obras

Ananké Assef


Nace en Buenos Aires, Argentina en 1971
Vive y trabaja en Buenos Aires


La obra diversa de Ananké Asseff que incluye fotografía, instalación, video, interactividad, escultura, objeto e instalación en espacio específico, trata de escenarios cargados que evocan el miedo y la amenaza, imaginada y/o promovida, en la construcción social y personal.
Sabemos que el lenguaje no representa la realidad sino que la constituye. El tema en las obras de Asseff es la paranoia. El peligro está, pero no como acontecimiento, sino como hipótesis. Es la suposición de un peligro inminente lo que carga de tensión las escenas.
En una primera etapa la violencia asumía una iconografía sexual, y posteriormente una éncarnadura social cuando entre 2005 y 2007 fotografió y filmó a personas que conviven con armas de fuego en sus casas. En 2011, algunos motivos o situaciones ya presentes en ciertas fotografías se vuelcan a nuevos formatos, como la escultura y la instalación. Una profunda coherencia conceptual otorga unidad a las diversas piezas.

Sergio Bartelsman

Nace en Cali, Colombia en 1969
Vive y trabaja en Cali, Colombia


Estas fotografías son un pequeño fragmento de un proyecto mayor que explora la idea de los encuentros improbables. Estos encuentros suceden en esa fina línea entre la realidad y la ficción. Las fotos son hechas con base en la realidad, sin ningún tipo de foto-ilustración ó retoques. Lo que se ve en el cuadro estaba y sucedía allí mismo. La ficción viene como resultado de replantear el contexto mediante la decisión de hacia adonde apuntar el lente y cuándo obturar. Sin embargo esta conjugación de ¨verdades y mentiras¨ es honesta y veraz, pues se convierte en el punto de encuentro entre el interior y el exterior. Podrán ser representaciones subjetivas, pero verdaderas. Son una forma de mirar hacia adentro, aunque la cámara apunte hacia afuera. Para esta comunión entre mundos es importante estar en constante estado de improvisación, con la mente tranquila y en estado de profunda observación. Aquí hablamos de la fotografía como la improvisación en el jazz -respondiendo en el preciso instante al mismo tejido de la existencia con toda su complejidad, reaccionando y componiendo al unísono en el cuadro, sin ningún plan ni premeditación.

Nicolas Cárdenas

Nace en Bogotá, Colombia en 1971
Vive y trabaja en Bogotá, Colombia


La obra de Cárdenas plantea la relación del hombre con el espacio. Está inspirada en fenómenos que ocurren en la naturaleza y que se relacionan con el proceso de creación y destrucción de las cosas en el universo y más concretamente en la Tierra. Hace que nos cuestionemos el espacio que habitamos y nos plantea un problema de escala con relación al hombre en el universo. Mi pequeña roca de oro, My gold pebble, habla de la ambición desmedida del ser humano y de su vulnerabilidad ante los factores que lo rodean en su vida diaria. Nos muestra la inversión de los valores que el ser humano le da a su vida.

Juanita Carrasco

Nace en Bogotá, Colombia en 1977
Vive y trabaja en Bogotá


El eje de su trabajo ha transcurrido en torno a la ciudad y el territorio en un proceso que viene en movimiento desde la pintura, y que la ha llevado a experimentar con diferentes medios, encontrando en la fotografía la herramienta adecuada de representación que permite la captura repetitiva de miles de detalles, que la artista colecciona para formar su propia visión de la vida en las ciudades contemporáneas. En una constante reflexión sobre el tiempo y el espacio, Carrasco utiliza el andar como una especie de escritura automática capaz de revelar zonas inconscientes de la geografía que luego construye y articula, generando estructuras narrativas mediante la experimentación lúdico-creativa del medio. La habilidad para combinar una perspectiva macro y una micro para documentar la transformación de la vida urbana es lo que mejor puede definir su obra, en la que la presencia del fotógrafo detrás de la cámara es poco perceptible.

Antonio Castles

Nace en Bogotá. Colombia en 1991
Vive y trabaja en Bogotá


Espacio Liminal

Pintura y fotografía han sido entendidas históricamente como antagonistas en diferentes momentos: o la fotografía pretende asimilarse a la pintura, a partir de su naturaleza física y química (o “mecánica” como se refieren sus detractores), o una pintura es leída a través del lente de la fotografía (puede ser tan real como una fotografía o al contrario). Aunque esta oposición sea mucho más amplia que estos ejemplos, la distinción entre ambos medios es un factor que los ha definido e impulsado hacia nuevas identidades. Espacio liminal es una serie compuesta por seis cuadros de emulsión fotográfica sobre tela que plantean una reflexión sobre la reproducibilidad de la imagen fotográfica y su relación con la pintura. A partir de procesos de laboratorio, la tela es impregnada de emulsión fotosensible y procesada en cuarto oscuro de acuerdo a los procedimientos tradicionales de ampliación en blanco y negro, pero la aplicación de los químicos fundamentales del proceso se hace con brochas. Las imágenes resultantes son una fusión entre fotografía y pintura, pues conjugan la imagen del negativo y el lenguaje fotográfico subyacente a ellas con el gesto pictórico y la cualidad de unicidad de la pintura. En este sentido, los cuadros son fotografías no reproductibles y pinturas en blanco y negro a la vez, que se componen de la imagen fotográfica del proceso de ampliación y del acto mismo de pintar. Esta conjunción de lenguajes y medios apunta a poner en duda el carácter de verosimilitud de la fotografía, que se refuerza a su vez por la naturaleza de las imágenes ampliadas: los que parecen árboles monumentales son en realidad pequeños bonsais extrapolados de su contexto, con una tela negra tras ellos que alude a la noche. Al no tener ningún referente que pueda servir de comparación para determinar su escala, los árboles adquieren otras dimensiones y cualidades. En la parte inferior de las composiciones se encuentra un espacio en blanco, el espacio liminal, reservado en la tradición del retrato para la notación explicativa de la imagen superior. Este espacio, en donde el texto hacía explícito quién era el personaje retratado, se encuentra vacío, pues su ausencia enfatiza la ambigüedad de la imagen y pone de manifiesto la necesidad del espectador por encontrar un referente textual ante una imagen problemática.

Samuel Chambi

Nace en Lima, Perú en 1983
Vive y trabaja en Lima


Como muchos otros fotógrafos, Chambi fotografía en película y escanea sus negativos para luego imprimirlos. Un error en el proceso de escaneo transformó las imágenes de los negativos en lo que aquí vemos. En vez de desechar estos errores, Chambi los guardó y con ellos ganó el 4to Salón de Fotografía en Lima. Con ese gesto –que retoma estrategias como las del objet trouvé y el readymade–, puso en evidencia la naturaleza de los procesos fotográficos en uso hoy y el hecho de que la descripción visual realista es solo una de las retóricas posibles de la imagen fotográfica. Como parte de su trabajo reciente, Chambi se ha embarcado en una reflexión acerca de la naturaleza de la fotografía. A ello responde su última pieza. En ese contexto, este fotograma no sólo aborda de manera conceptual esta reflexión, sino también se desliga de los usos habituales de la fotografía al fusionar una técnica fotográfica antigua con la funcionalidad de una nueva tecnología -como es el código QR.

Sebastián Dávila

Nace en Bogotá, Colombia en 1981
Vive y trabaja en Bogotá


El percibir de qué manera un individuo ocupa un espacio determinado, siendo este tan esencial y superfluo a la vez, conduce a una reflexión sobre la ambigüedad de la existencia. El ser humano aun dentro de su racionalidad logra vivir en una realidad que no tiene explicación y al hacerlo acepta la incertidumbre de las preguntas que no tienen respuesta. En “Pausas” la profundidad de cada fotografía se reduce al ancho de un andén y sin embargo el espacio se siente amplio. El muro que hay detrás de este andén abarca casi toda la imagen y parece no tener límites. La fotografía es prácticamente un solo plano, el telón de fondo. La organización de los elementos que delimitan los espacios negativos de esta superficie a través de la búsqueda de un equilibrio asimétrico de forma y color es la base principal de este trabajo. Postes, tuberías, las imperfecciones del muro, las sombras y la figura humana son algunos de los elementos que constituyen esta abstracción arquitectónica. El personaje – que no sabe que esta siendo fotografiado – habita el espacio y nos da el referente para medirlo. Un personaje que se puede estar preguntando qué es ese lugar y porqué está él ahí.

Adriana Duque

Nace en Manizales Colombia en 1968
Vive y trabaja en Bogotá


El trabajo de Adriana Duque explora realidades que son escenificadas, y deambulan entre la penumbra, lo íntimo, el silencio y lo misterioso, que logran suspender el tiempo y penetrar en un estado intermedio entre el sueño y la vigilia, entre la realidad y la ficción. Su trabajo fotográfico se acerca más al ámbito de lo pictórico que a lo fotográfico. La unión entre su propia inspiración influenciada por la pintura renacentista, barroca y flamenca dan como resultado escenas en las que el estereotipo, el arquetipo y el icono son el eje principal de un mundo en el que confluyen realismo y fantasía. La figura infantil en la fotografía de Duque, es investida con una adultez intrínseca y un aire de superioridad, que confronta los estereotipos culturales e históricos del espectador hasta llevarlo a la intimidación.

Juan Pablo Echeverri

Nace en Bogotá, Colombia en 1978
Vive y trabaja en Bogotá.


Durante los pasados 17 años me he dedicado exclusivamente al autorretrato en fotografía y video. En todo este tiempo me he pasado mirando a quienes me rodean estudiando cuidadosamente “cómo se ven”. Vivo fascinado por la forma en que nos presentamos al mundo, y cómo nuestra apariencia es un reflejo de lo que somos. De esta forma el resto del mundo nos “identifica”, y así como a algunos nos trata de una forma a otros los tratará de otra. Esto lo he experimentado a medida que he cambiado mi apariencia para hacer autorretratos como diferentes personajes, para los que me he visto obligado a cambiar dejándome barbas, pelo largo, crestas- pelo rojo- rubio-morado-azul- verde- he estado calvo, usado gafas…. En fin, todo lo imaginable. En los principios de mi trabajo me interesaba llevar mi apariencia al extremo, y utilizar el mínimo de artificios para conseguir convertirme en “otros”…. En los últimos años, he explorado diferentes tipos de personajes para los que me ha llamado la atención explorar técnicas de maquillajes de efectos especiales, como lo hice en mi serie FAMOUSTROS de 2012, o recreando mascarillas de comida en “merengue glacé” de 2008, y body painting en SUPERSONAS de 2011. Para HOMOTICONES, 2013, por primera vez me he valido del photoshop para lograr recrear 16 emoticones que pertenecen a la primera generación de emoticones del MSN messenger de hotmail que aparecieron hacia el 2000. Desde que salieron estas caritas he estado fascinado por lo básicas que son y al mismo tiempo lo mucho que comunican. Con el tiempo hemos visto cómo se han convertido en parte de nuestra comunicación del día a día hasta que hoy en día una conversación vía email-chat-facebook etc…. Es inconcebible sin emoticones. Son la forma de hacer humano lo inhumano… Conversaciones impersonales que transmiten emociones gracias a la posibilidad de incluir caritas tristes felices sorprendidas sonrojadas e incluso a punto de vomitar. Verlas y usarlas me hizo fascinarme cada vez más con la posibilidad de interpretarlas yo mismo, recreando estas muecas. Debido a que estas caritas provienen de un mundo digital/virtual…. He accedido a trabajar de manera digital, adaptando mis ojos y boca a círculos amarillos reproduciendo con exactitud 16 de los más importantes emoticones.

Richard Emblin

Nace en Caracas, Venezuela en 1966
Vive y trabaja en Bogotá


Mi trabajo se ubica en los sentidos de las utopías: las que existen en muchos lugares alrededor del mundo, incluyendo Colombia; donde personas, comunidades y formas de vida, basadas en las tradiciones se pierden a la tecnología y la embestida de la modernidad. En mis muchos años de trabajar como reportero gráfico, he sentido atraído por la dureza de la condición humana – los que trabajan en entornos difíciles y duras – de los mineros del carbón artesanal, a los pescadores y los pueblos atrapados en la tragedia de la guerra, privando a los más pobres de sus necesidades más básicas. A pesar de la realidad de la guerra, comunidades al borde de la extinción, siempre hay esperanzas que perduren y la esperanza que las utopías sobrevivirán, como la última gota de agua en un desierto de Angola. Las fotos que he elegido hablan de estos últimos utopías, el tener que “cruzar” entre una forma de vida que una vez fue y la incertidumbre del futuro por venir. Este es mi versión de una “Transversal” humana.

Maria Elvira Escallón

Nace en Londres, Inglaterra en 1954
Vive y trabaja en Bogotá


Nuevas Floras do Sul


Trabajo escultórico realizado en los jardines del Parque Histórico Nacional de San Miguel de las Missoes – Brasil (20ll) en el marco de la VIII Bienal de Mercosul. En este lugar ese encuentra la ruina mejor conservada de las Misiones evangelizadoras de los Jesuitas a los indos Guaraníes y el Museo que contiene la colección mas completa de estatuaria barroca, elaborada en el XVII y XVIII. Nuevas Floras do Sul consiste en una serie de intervenciones en arboles nativos en cuyos troncos o ramas fueron grabados elementos arquitectónicos o de la estatuarias del Museo de las Misiones.   El paisaje de la zona está dominado por enormes monocultivos de soya y mijo. De cuando en cuando se dejan ver islitas aun existentes de la flora nativa. En la rama caída de un árbol llamado figueira – especie que se caracteriza por alojarse en otro árbol y lentamente consumirlo – se talló el brazo de San Isidro labrador tomando como modelo la estatua del santo que está en el Museo, pero modificando levemente la actitud corporal orinal por una que parece manifestar añoranza por ese paisaje perdido.

Santiago Forero

Nace en Bogotá, Colombia en 1979
Vive y trabaja en Bogotá


En mis proyectos trabajo con imágenes relacionadas con los medios masivos para reflexionar sobre cómo la sociedad moldea sus creencias y las ideas sobre sí misma y otras culturas. En mi investigación exploro cómo este fenómeno genera juicios superficiales acerca del prójimo. Por medio de autorretratos en diferentes entornos, me interesa examinar las ideas de escala e identidad en relación a otros cuerpos. En algunos trabajos mi intención es interrumpir el proceso de la percepción mediante la alteración de las reglas de la fotografía convencional. En Cell-Portraits, por ejemplo, abordo la idea del “selfie”, como género que ha estado desplazando la idea tradicional del “autorretrato”. Para esta serie continué trabajando con mi cuerpo pero al mismo tiempo decidí sacarlo casi por completo del encuadre para cuestionar el funcionamiento y las suposiciones que se producen a partir de este tipo de fotografías. Al proyectar mi propia imagen, un tipo de cuerpo considerado fuera del promedio, espero cuestionar no sólo lo que se considera normal, sino también las imágenes que circulan diariamente por los medios que representan personajes masculinos idealizados y heroicos en la ficción y en la vida cotidiana.

Germán Gómez

Nace en Gijón, España en 1972
Vive trabaja en Madrid, España


La singularidad personal del tatuaje, en palabras de los historiadores, se pierde “en la noche de los tiempos”, de modo que los más viejos que conocemos y que están datados pertenecen a un individuo que fue descubierto perfectamente momificado en un glaciar de los Alpes italianos de unos 5.500 años de antigüedad, y el de una sacerdotisa egipcia del Museo de El Cairo que se remonta a 4.200 años. Por otro lado conocemos en toda su amplitud cómo los tatuajes han sido usados por la mayoría de las tribus del mundo que calificamos como indígenas con un sentido mágico, social, estético o artístico. FICHADOS – TATUADOS, la interpretación metafórica de este mundo de los tatuajes que GERMÁN GÓMEZ ha construido sirviéndose de la fotografía y de fichas policiales auténticas, es en realidad un trabajo profundo en la búsqueda de su propia identidad. Los tatuajes que portan sus personajes nos informan de los datos mas significativos que han construido la biografía del artista. Estos símbolos tatuados en las zonas mas inverosímiles de los cuerpos de estos individuos constituyen por si mismo todo un dossier, exponente auténtico del currículo vitae de Germán Gómez. Y así venimos a saber cómo una fecha marcada en la parte de atrás del cuello es en realidad la fecha de su nacimiento (Tatuado 1002); el modelo que levanta su camisa mostrando el Coliseo de Roma en su costado nos confirma la importancia de la capital italiana en su vida (Tatuado1033); la cabeza de un toro en la espalda nos indica su pertenencia a Tauro como signo del zodiaco (Tatuado 1007); el fulgor de un corazón en el que aparece grabado su nombre nos está informando de una amistad personal e intensa (Tatuado 1010) … Y así hasta construir todo un friso múltiple , un “diario íntimo”, a través del cual Germán Gómez, sin miedo y sin pudor, intenta llegar hasta la zona más abismal de su propio ser, es decir el alma. Delante de este sorprendente cortejo de individuos que con tanta aparente dignidad nos enseñan las llagas de su biografías, pronto nos damos cuenta de lo mucho que hay aquí de intención, de simbolismo y de metáfora, así como de el intenso peso de una carnalidad poética a la que interroga el artista como a un oráculo. Posiblemente podríamos encontrar la respuesta en la sutileza y en la naturalidad con que estos fichados exponen su humana geografía, sus gestos, su insolencia y su dulzura.

Laura González

Nace en Bogotá en 1990
Vive y trabaja en Bogotá


El punto de partida de la serie Magdalena es pensar la diferencia entre capturar la realidad y representarla. Las posibilidades que brinda la película 35mm de superponer cuadros y jugar con el movimiento, desenfoque y profundidad de campo sin necesidad de post producción invitan a cuestionar el supuesto carácter de la imagen fotográfica como documento. El tratamiento dado a la película reta a la fotografía para que funcione como herramienta para la representación pictórica y la impresión plástica dentro de la superficie plana. La serie Magdalena presenta una visión no retocada de un paisaje común y ordinario compuesto a partir de errores que prevalecen sobre los aciertos.

Ramón Laserna

Nace en Bogotá, Colombia en 1977
Vive y trabaja en Bogotá, Colombia


A través del punto


Elementos urbanos divisorios, de protección de una estructura, partiendo un espacio en dos, donde viendo a través se alcanza a descifrar cierto paisaje. Este elemento deja de ser una cortina, un muro, una reja, y se convierte en una parte importante del paisaje, de la composición de éste. Nace de una fusión de planos un complemento pictórico en movimiento. No existe la dualidad del espacio y el encierro.

Marcos López

Santa Fé, Argentina en 1958
Vive y trabaja en Buenos Aires


Marcos López consigue argumentar con su lúcida mirada los semblantes contradictorios de la realidad latinoamericana, las tramas de un contexto exuberante y confuso que desborda su representación. El artista ha fijado una iconografía mestiza y singular que alía el estándar y la diversidad, el espectáculo y la tragedia, la autenticidad y el estereotipo, componentes extraídos del ámbito de los medios de comunicación social, en el que la publicidad y sus reclamos, la televisión y las telenovelas, las historietas y sus superhéroes, el cine y las estrellas, dibujan una irrealidad cada vez más engañosa, menos comunicativa, más enajenante. López refunde este universo y a partir de una puesta en escena personal caracterizada por la estridencia cromática, el efectismo y la afectación en la concepción de sus escenografías, la asimilación de los elementos del kitsch urbano, la precisión y el equilibrio en la estructura formal de la composición, consigue introducir al espectador en el centro del debate sobre lo que el artista ha dado en llamar “la textura del subdesarrollo”, y lo que una vez nos fue familiar ahora es extraño.

Alejandro Mancera

Nace en Bogotá, Colombia en 1975
Vive y trabaja en Bogotá, Colombia


Satélites


Estas fachadas de almacenes de pintura se encuentran en algunos barrios populares de Bogotá, casi siempre sobre avenidas o vías transitadas. El particular uso de la pintura en toda el área de la fachada parece camuflar, momentáneamente, la estructura de la casa, convirtiéndola en una especie de valla publicitaria, una ampliación de una carta de color o de la imagen corporativa de alguna marca de pintura particular. Para estudiar más detenidamente este fenómeno, fotografié algunos de los almacenes que me llamaron la atención y, al revisar las fotografías en el computador, me pareció que los nombres del almacén y las marcas distraían mi percepción y decidí removerlos. Ahora se pueden ver solo las pinturas. Son como satélites: un satélite es un cuerpo que gira en torno a otro de mayor tamaño. Los murales son como versiones comedidas de una carta de color o de un círculo cromático, cuerpos opacos que brillan con la luz del sol pero girando alrededor del negocio del color. Las imágenes institucionales de las grandes marcas de pintura parecen diluirse levemente con la desaparición de un marco que las delimite del contexto que las rodea: otras casas, otros negocios, antenas, calles atravesadas de cables y, finalmente, la forma misma de la casa que las acoge y que convierte la superficie pintada atravesando puertas y ventanas en una especie de envoltura elástica. Me gusta ver estas casas como pequeñas representaciones de su universo propio, como satélites de las grandes marcas de pintura, con sus tonos de color catalogado que visten de camaleón la arquitectura de modestas construcciones convertidas en local de negocio. Su imagen se alimenta de los motivos oficiales de los grandes distribuidores, son una versión o una variación de cada tema.

Sebastián Mejia

Nace en Lima, Perú en 1982
Vive y trabaja en Santiago de Chile, Chile


Las fotos de la serie “Especimenes” fueron tomadas en California en el año 2007. Como viajero ajeno al paisaje del Oeste de Estados Unidos, me llamo mucho la atención su manera de “domesticar” la naturaleza en sus jardines. Todas las fotos son hechas con cámara de placas, una herramienta que da un nivel de detalle extraordinario, la idea es destacar las cualidades escultóricas de estos arbustos. Al trabajar en serie no solo toma una influencia del arte minimalista sino resalta las diferencias y “personalidades” de cada individuo.

Gian Paolo Minelli

Nace en Ginebra, Suiza en 1968
Vive y trabaja en Buenos Aires, Argentina


Esta fotografía es emblemática del trabajo de Gian Paolo Minelli, que muestra que las personas y los edificios son inseparables. Los muros blandos, sociales, se corresponden con los muros duros, construidos. Ya a primera vista la obra de Minelli deja en claro que es un fotógrafo con talento para la cualidad escultórica de la arquitectura, un formalista que reproduce el mundo construido con una brillante sensibilidad para captar sus tensiones espaciales y plásticas. Casi siempre estas fotografías muestran barrios periféricos de Buenos Aires. Son los barrios pobres de la cuidad. No son bellos. Una arquitectura de masas brutal, bloques de hormigón toscos, llenos de cicatrices y surcos; y este paisaje urbano irradia una frialdad que no quiere cuadrar con nuestra imagen de la alegría de vivir latina. Las huellas de la violencia, del abandono, de la anomia se ven por todas partes. Y las fotos de Minelli muestran lo bellas que son. Lo singular del trabajo de Minelli está, justamente, en que no se queda en la poesía de lo brutal, en la estetización de lo feo. En estas calles, en estos búnkers de hormigón viven seres humanos. Esta fotografía sabe que no cambiará la situación, que no impondrá una agenda política; no se hace ilusiones, pero no renuncia por eso a una profunda humanidad. La síntesis sumamente original que hace Minelli de fotografía documental, centrada en el contenido, y fotografía conceptual, formalista, siempre es liviana y natural. Sus fotos nos llevan al centro candente de las ciudades, que por lo general se encuentra en los márgenes, y allí reconocemos que las grietas, la derrumbre, las ruinas, pero también la tozudez, la autoafirmación, la dignidad silenciosa, el humor y la belleza se muestran en las fachadas y en los rostros por igual. Sería totalmente erróneo, por lo tanto, entender la mirada de Minelli como una mirada resignada o incluso cínica sobre la miseria de la periferia de la gran ciudad y sobre sus habitantes. Y tampoco es una mirada de compasión o suficiencia. Todo lo contrario. El trabajo de Minelli muestra que esos edificios, esas calles, esa gente, también ellos tienen su estilo, también ellos tienen su orgullo y su belleza. Nos guste o no.


Tobia Bezzola

Fernando Montiel

Nace en Mexico D.F., Mexico en 1978
Vive y trabaja en Mexico


Una sociedad que atomiza y aísla al individuo, co-dependientes de la tecnología, el ser individualista que consume como un fin. Una búsqueda donde dejamos de reconocernos y conocernos orgánicamente, suplantamos la interacción por una simulación virtual, donde la introspección y la búsqueda del ser , del yo interior y su libertad anímica están siendo mermadas.¿Cuál es aquí y ahora el significado de la palabra fe? Me interesa explorar el acto de fe en la vida contemporánea sin estar ligado a la religión. Mi fe y liberación las recreo con puestas en escena y acciones para ser captadas fotográficamente donde genero realidades artificiosas de absurdas atmósferas en mi propia búsqueda. La introspección es mi ruta de luz hacia la contemplación y liberación individual. Son mis momentos de inspiración en que el infinito se me revela, es como un clímax mental. Aquello que no acaba, lo esencial que trasciende el mundo terrenal; mi fe reemplaza mi lógica y se convierten en un acto eterno y circular.

Vik Muniz

Nace en Sao Paulo, Brasil en 1961
Vive y trabaja entre Nueva York, EE.UU


Muniz, considerado hoy en día uno de los artistas contemporáneos más destacados de todo el mundo, utiliza en sus obras materiales e imágenes de todo tipo, en ellas cuestiona, con ironía y mucho sentido del humor, la gramática, función y sentido de la fotografía en la actualidad, así como su relación con otros medios. Pueden ser fríjoles, espaguetis, chocolate, caviar o azúcar, así como motas de algodón, hilo, alambre, diamantes o basura; cualquier material es válido para Vik Muniz. Con las imágenes sucede algo parecido, bien pueden ser personajes de la cultura popular como Drácula, Frankenstein o Elizabeth Taylor, obras de arte de pintores como Edward Hopper, Paul Cézanne, Caravaggio o Warhol, e incluso imágenes con una alta connotación política como fotografías de la Guerra de Vietnam. A veces la relación entre el material y la imagen es aleatoria: en estos casos el artista prueba varias imágenes hasta encontrar aquella que funciona mejor con las características físicas del material.

Vicky Neumann

Nace en Barranquilla, Colombia en 1963
Vive y trabaja en Bogotá


La obra de Neumann encuentra una coherencia estética y temática por medio del dinamismo con el que incorpora pinceladas llenas de textura, cuerpo y color con imágenes impresas. La artista expande los límites de la pintura y se apropia del espacio creando una atmósfera que moviliza los sentidos y genera una experiencia pictórica muy emotiva e impulsiva. El trabajo de Neumann refleja su estrecha y apasionada relación con la pintura por más de 20 años, la que se ha caracterizado por la fuerza de la imagen, la rebeldía de su trazo y la relación de ésta con el espacio. Con ello la artista afirma que “al utilizar la destrucción y la reconstrucción, asimismo que determinados materiales, pretendo subvertir valores estéticos y morales de una sociedad conformista, y los dejo en manos de su relevo, una juventud temeraria que no espera demasiado de ella ni de su legado”.

Marta María Pérez Bravo

Nace en La Habana, Cuba en 1959
Vive y trabaja en México D.F.


La obra de Marta María Pérez Bravo se inscribe dentro de aquellos discursos en el que cuerpo femenino se erige en terreno de expresión simbólica, destacando la puesta en escena, perfomática, del cuerpo propio, que juega un papel clave en todo su trabajo, y se convierte en el medio a través del cual relata al otro, pero en la medida en que se relata a sí misma como otra. Y así, este juego de dualidades nos adentra en el mundo fantasmagórico y fetichista de la artista, un mundo fuertemente marcado por el peso etnográfico de la religión afrocubana. Toda su obra hace referencia a los oficios religiosos sincréticos cubanos –yorubas, abakuás y congos-; pero también insertan elementos de la liturgia cristiana primitiva y equivalencias simbólicas muy comunes a varias mitologías. En su obra, las reflexiones sobre el yo y sobre la identidad personal vienen enunciadas como una construcción —desde lo más íntimo— de nuevos fetiches.

Mateo Pérez

Nace en Medellín, Colombia en 1973
Vive y trabaja en Bogotá, Colombia


Salto y Bosque


Los paisajes son fenómenos complejos, combinan elementos de la mirada, el espacio, el lugar, pero también, intervienen elementos políticos, sociales y culturales que los determinan. Dada la estrecha relación entre el concepto de paisaje y su representación, la fotografía del paisaje constituye un material fundamental para estudiar el concepto mismo de paisaje. A partir de la década de los 60’s la fotografía se convirtió en lugar y punto de reflexión político, económico y cultural. Este proyecto busca situarse en este contexto particular para desarrollar una serie de fotografías del Salto del Tequendama y evidenciar puntos de tensión evidente: El Salto del Tequendama visto como un paisaje majestuoso, que atrae la mirada de todos los turistas, ícono histórico de la nación. También, El Salto como vertedero de la incontrolada contaminación del río Bogotá; y El Salto como paisaje fatal donde los suicidas buscan aliviar sus penas. Dichas motivaciones artísticas comienzan a abordar cuestiones del control y configuración del paisaje y la manera en que se establecen relaciones entre el hombre y el espacio que habita.

Alejandro Sanchez

Nace en Bogotá, Colombia en 1979
Vive y trabaja en Bogotá, Colombia


Negro sobre blanco


Más que una fotografía, cada objeto en esta serie, es un dibujo. Uno muy simple y completamente reconocible: líneas blancas sobre una superficie negra. Aunque podría leerse como formas negras que se separan por vacíos que pueden ser leídos como líneas blancas. En esencia, cada línea se construye a partir de dobleces o quiebres que se hacen a un papel blanco ordinario para impresión que ha sido cubierto completamente por tinta negra de fotocopiadora. Las formas negras no son planas, ni uniformes, gracias a las imperfecciones de la impresión hecha por su fuente, una fotocopiadora convencional de uso masivo. Las líneas blancas no son pigmento, son la ausencia del mismo. Son estrictamente quiebres que revelan la naturaleza del papel. Si bien es cierto, esta obra es simplista y denota una preocupación por lo estético, lo formal, donde los valores visuales son el elemento principal, esta serie esconde elementos que me permitieron considerar estos papeles como objetos fotográficos gracias a los gestos simples que se esconden tras la tinta negra.

Nicolas Sanin

Nace en Bogotá, Colombia en 1983
Vive y trabaja en Bogotá


Desde que somos niños jugamos. Jugar es una necesidad humana. De vez en cuando nos cansamos de ser nosotros, de vivir nuestras vidas y rutinas. Sentimos necesidad de vivir algo diferente. Puede ser esa la razón de la gran importancia que le da nuestra sociedad a los deportes y a los juegos. Sirven como una manera de distanciarnos de nosotros mismos, de nuestra racionalidad pura, creando escenarios en los que aun siendo consientes de ello, arriesgamos cosas como nuestro dinero, tiempo, integridad física y mental y nuestro orgullo, con el fin de aliviar nuestra tediosa monotonía. Nos dicen que el objetivo del juego es ganar. Nos vemos obligados a tomar decisiones. Aprendemos a tomarlas. Al jugar nos enfrentamos a la victoria y a la derrota. Nos vemos obligados a asimilar tanto la una como la otra. A veces ganamos, otras no. Sin embargo los resultados no son la única razón por la que jugamos. La razón por la que jugamos es la emoción del momento previo al momento decisivo del triunfo o la derrota. Si perdemos, queremos jugar de nuevo para obtener mejores resultados y poder tomar revancha. Si ganamos, queremos ganar de nuevo. En el juego, como en la vida existe un componente que en buena medida determina los sucesos: La suerte o fortuna. La fortuna no es una constante. Son muchos los factores que determinan nuestra fortuna o ruina en cada ocasión. Nuestra inteligencia, por avanzada que pueda llegar a ser, no puede procesar por completo todos esos factores para permitirnos tomar decisiones que nos conduzcan directo hacia la victoria. Al no tener control sobre todos los factores determinantes, debemos tomar decisiones corriendo riesgos. Podemos acercarnos a predecir un resultado de un juego, pero difícilmente podemos repetir esa predicción en varias ocasiones. Tal vez por eso hablamos del azar. Pensamos que existe, pero no estamos seguros. Esa incertidumbre hace que el juego sea más peligroso y atractivo. Existen muchos juegos diferentes. Cada uno escoge cual jugará. Todos ganamos, todos perdemos. Cada uno asume el precio de jugar, así como sus consecuencias. Depende de nosotros qué tan en serio nos tomamos el juego, que cada vez parece un asunto más serio y no sólo una forma de diversión y de liberación. En últimas, de la actitud que decidamos tomar hacia el juego, hacia la derrota o victoria, dependerá nuestra tranquilidad mental y felicidad.

Oscar Santillan

Nace en Ecuador en 1980
Vive y trabaja entre Holanda y Ecuador


Color Semen I Documentación de eyaculación del artista al ser inyectado pigmentos vegetales en la vesícula seminal.Obra relevante dentro de la búsqueda del artista por crear eventos imposibles, eventos que aún siendo ejecutados en realidad se mueven dentro del territorio de lo inverosímil.
En esta ocasión el artista ha desarrollado esta pieza en colaboración con un médico quien ha insertado pigmentos vegetales en el cuerpo del artista, mezclándose con su semen. La subsecuente eyaculación es realizada en un repositorio transparente con agua, y fotografiada. El resultado es una suerte de paisaje no terrenal y ciertamente paradójico.

Andres Sierra

Nace en Medelín, Colombia en 1966
Vive y trabaja en Medellín


Fotógrafo profesional dedicado laboralmente a la fotografía comercial desde hace 28 años, liderando en la actualidad su empresa La Bodega Estudio en la ciudad de Medellín. Realiza su trabajo personal en paralelo desde los 17 años de edad, en el cual solo utiliza la técnica análoga procesando todo su material en el cuarto oscuro que tiene en su casa. Técnicamente solo trabaja en Blanco y Negro con su cámara Hasselblad de formato 6×6.
Obtuvo el primer premio en el tercer salón colombiano de fotografía a los 17 años con tan solo haber adquirido su primera cámara seis meses antes, de ahí en adelante obtiene en varias ocasiones importantes reconocimientos en salones nacionales e internacionales, ha participado varias exposiciones individuales y colectivas en diferentes partes del mundo.

Silvana Unigarro

Nace en Pasto, Colombia en 1995
Vive y trabaja en Bogotá


Esta serie se relaciona con una propiedad de la física llamada Entrelazamiento Cuántico, el cual describe la forma en que un sistema de partículas entrelazadas tiene influencia entre sí a pesar de contar con una separación física. En mi mente ésta idea se ha extendido al nivel de comprender el mundo como un sistema interconectado a través de la materia y la energía; lo veo como una red en constante mutación, visualmente muy orgánica y maleable. Esta red de ¨información¨ me lleva al funcionamiento del cerebro y la transportación de ideas mediante la sinapsis. Encuentro que el mismo sistema de redes se puede identificar a diferentes escalas y áreas, ya sea el comportamiento humano, el orden físico del universo, la composición química y biológica de los organismos, etc.
Quise traducir al lenguaje visual esta noción de interconexión e interdependencia entre los seres-cosas, usé dos lenguajes para evidenciar la dualidad entre la noción de la realidad compuesta por elementos separados, y la noción de una realidad compuesta por elementos interconectados. Con la fotografía capturo la realidad como usualmente la concebimos, basada en la separación, y el dibujo me permite evidenciar la ¨Synapsis¨ que personalmente veo entre los seres-cosas y que sucede a nivel microscópico y macroscópico. Con esta yuxtaposición ilustro la forma en que estas dos visiones no necesariamente son contradictorias y puede coexistir una con la otra y hasta comprenderse como una sola.

Esteban Valencia

Nace en La Ceja, Colombia, 1990
Vive y trabaja en Medellín


La cotidianidad también recorre los espacios del hospital psiquiátrico en la Finca La Palestina. Aunque hablar de igualdad para expresar la condición de los pacientes -residentes resulta un eufemismo y puede parecer paradójico, es precisamente la rutina de su diario vivir y su largo sobrevivir lo que indudablemente nos recuerda la corta distancia entre sus estados mentales y los nuestros.
Este trabajo pretende retratar la noción de la locura, la experiencia mental de lo insólito, acaso desde un enfoque también alterado, desequilibrado, como posible recorrido entre la transición difractada de la insania y la manifestación visual del transcurrir de la vida, que también aquí acontece. Se busca cruzar, de la mano de los habitantes del hospital, la brecha que nos aleja de su realidad, presentando este registro como una bitácora de viaje entre la cotidianidad de sus condiciones, y la orilla endeble de las nuestras. Un viaje en compañía de nosotros mismos, como seres humanos, reflejados en un estanque inquieto, unidos, como seres humanos, por la misma mirada perpleja.
Esta “visita guiada” es también una cartografía, asistida por los internos, del laberinto de sus rutinas internas; un glosario personal de su vida diaria, y una ruta de destinos por la intimidad y la vida social de quienes han sido aislados socialmente.

Javier Vanegas

Nace en Bogotá, Colombia en 1984
Vive y trabaja en Bogotá


La serie titulada Estudio de Bastidores nace de una reflexión en torno a la fotografía en su dimensión como huella lumínica, comprendida desde el lenguaje pictórico formalista. El periodo denominado “Pictorialismo”, también conocido como la “Época boba de la fotografía” tuvo su vigencia en 1910, casi cien años después del nacimiento del medio fotográfico. Los fotógrafos de principios del siglo XX todavía perseguían la pretensión de que sus fotografías se parecieran a la pintura. Esta necesidad se dio principalmente porque la fotografía nació como la hija bastarda de las artes y la tradición pictórica seguía predominando como arte legitimado en ese momento. Así pues, esta serie se plantea como una propuesta post-pictorialista. Habiendo quedado totalmente relegada aquella necesidad de representación de corte pictórico, aquí la fotografía extrema su autonomía y se restituye ontológicamente como escritura de luz.

María Luisa Velez

Nace en Bogotá, Colombia en 1983
Vive y trabaja en Medellín


Disconnected


En su exploración de la palabra nostalgia, Milan Kundera anuncia que los alemanes cuentan con el término: “Sehnsucht: deseo de lo que está ausente; pero Sehnsucht puede aludir tanto a lo que fue como a lo que nunca ha sido (una nueva aventura)”. Es quizás pues este término “Sehnsucht”, el que más se aproxim a lo que yo llamo desconexión: un anhelo por lo que se fue y por lo que no ha pasado (lo imposible quizás), en todo caso una tristeza por ese hogar perdido o por ese hogar que no llega. Ese espacio liminal y seguro, que como todos los hogares nos dan calor tanto por fuera como por dentro. La tragedia del hombre podría ser doble si se quiere, no sólo ignora dónde hallar ese hogar, sino que una vez lo encuentra, necesita perderlo para seguir marchando y buscarlo otra vez…

 

Panorámicas

Fotografía Trasversal


Visíta Guiada