Aurora LARIO

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“Deseo”

Galería
Octubre 18 a Noviembre 24 de 2018

El cuerpo es la dimensión visible e histórica de la persona, y al mismo tiempo el ámbito físico, material y orgánico que encarna su alma y define su identidad. Este cuerpo exterior está construido por órganos y extremidades que perciben sensaciones y son canales comunicativos que consiguen expresar simbólicamente los distintos estados del hombre, sus sentimientos y emociones. Con una gran carga simbólica, su representación traduce la perfecta simbiosis entre fragmento y psique, consiguiendo trasmitir todo el entramado psicológico y emocional que trasciende el lenguaje no verbal.  Manos, pies, pechos, orejas quedan reflejados en este proyecto de la artista Aurora Lario (Madrid, 1967) para mostrar el componente devocional que puede portar la plasmación fragmentada del cuerpo humano.

 

 

Bajo el título de “Deseo” se reúne un conjunto de obras en las que ha estado trabajando la artista en los últimos dos años y hace alusión al cuerpo y a su carácter simbólico y religioso, recreando en sus formas y en las diferentes representaciones, su continuo interés por el cuerpo humano, convirtiendo cada parte en protagonista esencial de la obra.

 

 

La relación de la artista con esta noción del cuerpo surge a partir de los exvotos, que le generaron interés desde muy temprana edad, investigando la historia y alegoría que emerge de ellos. Los exvotos –a raíz de una promesa o voto solemne- son una expresión de deseo por poseer algo que se extraña, como la carencia de salud o éxito. Su relación con lo sobrenatural y su carácter de expresión popular son determinantes en la manera en que la artista construye su obra.

 

 

El Deseo nace a partir de los sentimientos que desatan las emociones. Es aquel anhelo que surge de lo más profundo del cuerpo y que desata una honda apetencia por poseer o realizar algo. Es la motivación de la vida, aquello que dirige y orienta los actos del hombre. El cuerpo tiene deseos, respuestas físicas al anhelo; la mente tiene deseos de aprender y pensar y los deseos desconocidos se representan en los sueños

Para Aurora Lario, estos objetos son una manifestación de su inconsciente, que reflexionan en torno a la condición humana y a su existencia. Son la transformación del deseo, de saciar un gusto que conmueve sus sentidos. Estos objetos-deseo han sido creados en distintos materiales. El cristal, la porcelana, simbolizan la delicadeza y fragilidad de las manos como ofrenda de devoción a lo sagrado y a lo terrenal; el fuego está implícito en ambos procesos creativos, haciendo alusión a la alquimia que tan presente se halla en el trabajo de Aurora Lario. El bronce representa la dureza, la fuerza y la resistencia. Es así como lo matérico y lo inerte se funde en sus piezas, es la expresión de lo sobrenatural y secular.

Aurora Lario nació en Madrid en 1967, estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense, con una Maestría en el Instituto de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Viterbo, Italia.