Lenguajes en Papel / 2014

Publicado

 
Febrero 6 a Marzo 8 de 2014

ARTISTAS Y OBRAS PARTICIPANTES


Alfonso Beleño

Bogotá, Colombia. 1981


Las obras recientes de Beleño, son una serie de ejercicios plásticos en los cuales la técnica se involucra en el concepto como herramienta plástica y subjetiva, creando un dialogo directo e indirecto con el espectador, a través de la construcción y la deconstrucción; la representación y la subjetividad ligadas en alegorías, que señalan aspectos de la condición humana en lo social, político y cultural. La Serie “Espejos de Agua”, parte de un dibujo realizado con bolígrafo, que al sumergirse en agua y transferirse a otro papel se transforma, dando como resultado un nuevo dibujo. El agua, un elemento que dibuja y desdibuja va dando paso a una nueva imagen, evidenciando la destrucción y creación en un mismo espacio y tiempo.


Alfonso Beleño

Camilo Bojacá

Sogamoso, Colombia. 1985


Bojacá explora las diferentes técnicas, encontrando desde el dibujo, la animación y el video una forma desde la cual preguntarse y entablar una relación con el mundo. En su trabajo es recurrente encontrar el paisaje de la ciudad y elementos del dibujo, haciendo un señalamiento, o un comentario. Esta serie de dibujos surge de pensar la ciudad desde las estructuras arquitectónicas de vivienda multifamiliar, proyectos planeados para tener lo necesario para vivir en un espacio mínimo, estos espacios reducidos y acabados que no permiten ninguna modificación y que tienen una legislación propia que tiene que ver con los límites que plantea la convivencia en espacios contiguos.


Camilo Bojaca

Otoniel Borda

Bogotá, Colombia. 1979


La serie Iconicidad Geográfica está basada en imágenes de elementos que presentan diferentes niveles de iconicidad, el papel utilizado para su construcción contiene información que está sujeta a los cambios continuos de la sociedad, el territorio y la naturaleza. Con la disposición de los elementos y la inclusión de juegos ópticos se generan relaciones aleatorias entre la semiótica de la imagen y la información que posee el material.


Otoniel Borda

Starsky Brines

Caracas, Venezuela. 1977


Con su habitual desenfado plástico, Starsky Brines despliega un mundo de seres y situaciones sorprendentes, en las que el humor, la burla, el sarcasmo o la caricatura le valen para contextualizar el universo de sus pequeños monstruos humanos. Son obras dinámicas y narrativas, de ingeniosos e irónicos títulos, de pinceladas coloristas y vigorosas que estructuran un lenguaje definido por su frescura, por un agudo sentido del humor y por una gran capacidad de síntesis formal. A sus personajes parece obsesionarle una permanente sensación de hibridación y complementariedad, un afán zoomórfico que trasmuta las apariencias y que resulta en una nueva especie: abestiada y humanizada a la vez.


Starsky Brines

Luz Helena Caballero

Bogotá, Colombia. 1962

Esta trabajo tiene como punto de partida dos intereses fundamentales que se entrelazan: Lo Floral, como contenido evocador y simbólico de protección y devoción, completamente ligado a espacios y objetos de la memoria y El Hacer Manual del artista, considerado una fuerte carga temática en la construcción de la imagen. En este trabajo el soporte, el tema y el hacer se materializan en una imagen que se produce cuando el material manipulado se prensa y es convertido en papel.


Luz Helena Caballero

Manuel Calderón

Bogotá, Colombia. 1985


Manuel Calderón centra su reflexión artística en las múltiples formas de la representación. Su propio cuerpo es el elemento de referencia que le permite penetrar en lo íntimo del individuo. Sus autorretratos logran contener un pensamiento universal sobre asuntos del arte y del hombre en su relación con el mundo. No hace bocetos porque las ideas se planifican en su mente, mezclando imágenes dibujadas y otras en movimiento, que se valen de las nuevas tecnologías. Estas soluciones plásticas permiten hacer una lectura interdisciplinar de sus trabajos que bordean los límites del lenguaje fotográfico y del audiovisual. El espacio, el tiempo, la línea, el ritmo y la repetición son los elementos que construyen la imagen de sus dibujos.


MC-2011 De la serie espacio limitado 1 7562

Sebastián Camacho

Bogotá, Colombia. 1982


Las posibilidades de técnicas, medios y dispositivos dentro del arte contemporáneo son prácticamente inabarcables, por lo que el ejercicio diario y la investigación constante le permite a los artistas seguir descubriendo posibilidades latentes dentro de los soportes llamados tradicionales. El cuaderno de hojas blancas, habitualmente entendido como contenedor de un flujo interminable de imágenes que funcionan como ideas para los artistas o creadores, también tiene en su esencia la intimidad propia de un libro, haciéndolo parecer más accesible pero no menos demandante que otras obras que usan soportes históricamente constituidos. La aproximación que hace Sebastián Camacho al Libro-Obra está guiada por dos intenciones fundamentales: conservar el uso convencional del libro, donde cada página tiene independencia y es parte en la configuración de una totalidad; y construir, por medio de la intervención de sus páginas, objetos que en su deconstrucción son la sumatoria de imágenes.


Sebastian Camacho

Yenifer Cano

Medellín, Colombia. 1987


Yennifer Cano ha estado comprometida a fondo con el dibujo y el grabado, y precisamente en su quehacer artístico ha estado atenta a exorcizar mediante las líneas, las marcas y los signos bien sea sobre el papel o sobre una placa metálica lo que no ha podido conjurar con las acciones o palabras. Lo más importante en el trabajo de Cano es el hecho que sus imágenes abren un campo sutil e inaprehensible porque el sentido de sus dibujos no está tanto en sus valores formales, sino en su relación que establece con el pensamiento. Examinando cuidadosamente sus dibujos vemos que estos no son un mero recurso gráfico, más bien ellos se constituyen en elementos de conocimiento y autoconocimiento que se justifican en función de las diferentes estrategias de creación; Para ella, el dibujo es una herramienta de exploración, de previsión y también de simulacro, configurándose así el dibujo como elemento esencial de todas sus búsquedas.


Yenifer Cano

Juan Francisco Casas

La Carolina, Jaén. España, 1976


Sus obras reflejan un mundo lúdico, de divertimento, ligero y desinhibido, en el que participan amigos o conocidos, siempre relacionados con la vida profesional, personal e, incluso, íntima del artista. Valiéndose de las posibilidades que le ofrece el bolígrafo BIC –ya sea azul o negro- y de la técnica del óleo en sus pinturas, desarrolla un dibujo exquisito marcado por la frescura, el virtuosismo y la originalidad. Los personajes femeninos, representados muchas veces con una fuerte carga erótica, son las principales protagonistas de sus obras. Juan Francisco realiza un retrato generacional, mostrando una realidad con gran escrupulosidad plástica.


Juan Francisco Casas

Teresa Currea

Bogotá, Colombia. 1985

La enorme cantidad de sucesos insólitos que ocurren en Bogotá todos los días y noches, es prueba del movimiento caótico de la ciudad. Sin embargo después de recorrer algunos centros urbanos del país y de Latinoamérica, he notado que esta fuerza es una constante en las ciudades en general. Diorama fue un término acuñado por primera vez por el francés Louis Daguerre, precursor de la fotografía. Su invento, creado a partir de las escenografías teatrales, se ha desarrollado en diferentes instancias de la comunicación. En el desarrollo de este proyecto, es mi interés, construir una serie de imágenes a través del dibujo, que den cuenta de una investigación visual que he realizado en la ciudad de Bogotá, sus calles y esquinas, en donde habitan el caos y la entropía propias de los centros de aglomeración, en donde se llevan a cabo los llamados encuentros insólitos.


Teresa Currea

Rodrigo Echeverri

Bogotá, Colombia. 1975


Rodrigo Echeverri

Sebastián Fierro

Bogotá, Colombia. 1988


Como pintor, Sebastián Fierro se ha interesado en entender la larga historia de la pintura no como una carga pesada sino como una inagotable fuente de información que está disponible para ser usada a su antojo. En esta pieza, El artista decidió usar fragmentos de pinturas paisajistas a lo largo de la historia de la pintura; permitiéndose reinterpretar estos fragmentos con la intención de llegar a un nuevo encuentro. El conjunto puede ser entendido como una colección de libres interpretaciones de la historia de la pintura y como un señalamiento hacia como las imágenes se construyen siempre a partir de imágenes del mismo modo en que una canción siempre surge a partir de otra.


Sebastian Fierro

Jansel Figueroa

Barrancabermeja, Colombia. 1993


La ciudad como fin inevitable de las aglomeraciones humanas sufre las personificaciones propias de sus creadores, es una parte del organismo artificial que se alimenta en la medida en que sus partículas más anónimas cuiden su insaciable corteza, todo esto invocando la necesidad de urgente estabilidad. Pero un imparable martilleo que predica “basta la ausencia de aquellas partículas reguladoras para que el mecanismo de piedra y hueso se disloque en una imparable vibración” corroe la conciencia de las criaturas vulnerables.


Jansel Figueroa

Jaime Franco

Cali, Valle. 1963


El trabajo que he venido realizando desde hace años en el que he utilizado imágenes de estructuras míticas encuentra en el papel un soporte muy acertado. Las imágenes se graban una y otra vez en ambas caras del papel repitiéndose persistentemente hasta que se van desdibujando. Se aprovecha la transparencia del papel para que el dibujo se desintegre a partir de grabar una huella sobre otra. Ello genera un efecto de ruina que contribuye enormemente al propósito de la obra.


Jaime Franco

Adrian Gaitán

Cali, Valle. 1983


Los trabajos de Adrián Gaitán abordan la idea de paisaje clásico por medio de imágenes abstractas y materiales contradictorios. Las tablas que han sido utilizadas para la construcción de edificios paradójicamente representan estos paisajes abstractos causando una contradicción entre la naturaleza y la ciudad, así mismo se pueden hacer diferentes lecturas entre el uso de la madera para realizar marcos v.s. el uso de la madera para fabricar papel (cartón), que en este caso ha sido usado para enmarcar. Se trata de un juego de materiales, significados y usos.


Adrian Gaitan

Diana Gamboa

Bogotá, Colombia. 1978


Diana Gamboa

Jaime Gamboa

Bogotá, Colombia. 1981


En estos últimos años de producción artística Jaime Gamboa ha abordado la temática en torno a la indagación del cómo en la creación de la cotidianidad y principalmente en el aprendizaje. El desarrollo de las obras, gira en torno a un momento particular de ese proceso: la repetición. Y es precisamente mediante la exploración de esta, tanto en el hacer del oficio como en el tratamiento de la forma y en la presentación conceptual como el artista ha desarrollado investigaciones con diferentes resultados que han venido manifestándose mediante diversos medios plásticos.


Jaime Gamboa

Gonzalo García


Gonzalo Garcia

Priscila González

San José, Costa Rica. 1981

La obra de Priscila González nace de su interés en la literatura y la fotografía erótica de los años 60-70; los escritos de Anaïs Nin y sus contemporáneos, esa exploración del sexo sin reservas, sensible, íntima y sugestiva. El bordado en si es un arte que destila feminidad e ingenuidad por todos sus poros y es por eso que el encanto y simplicidad de esta obra reside en la cara escondida de lo erótico. El poder femenino de transmitir deseo y placer, creando imágenes fetiche casi primitivas. Una obra decorativa que tiene una vida propia, que sólo se descubre cuando el espectador la observa en cada detalle y busca nuevas caras, poses y sensaciones. Realza la domesticidad, la intimidad, lo frágil y las manualidades; características femeninas que muchas veces son rechazadas o son vistas como debilidades. Enfatizando estas cualidades, se crean piezas que si bien son delicados entrecortados de papel, son obras impactantes que resaltan el erotismo que proviene de algo tan habitual como un bordado, en contraste con un mundo en el que lo casero y cotidiano pierde valor.


Pricila gonzalez

Fernando Gutierrez (Huanchaco)

Trujillo, La Libertad, Perú. 1978


La obra de Huanchaco establece un diálogo con el cómic y un lúdico mundo de rasgos infantiles, pero desencantados; una manera crítica para hablar sobre la identidad. Este diálogo se hace evidente desde la construcción del universo de Superchaco (un súper héroe ficticio que él mismo interpreta). Gutierrez reconoce su deuda con el arte del cómic, la estética popular mexicana y las manifestaciones urbanas que ve a diario en Lima. Horas de lucha es un proyecto, que busca rescatar a un cineasta peruano, Leonidas Zegarra, considerado por la crítica como el peor cineasta del Perú. Este cineasta es tan mal considerado que se usa como mal ejemplo en las universidades. Este proyecto que tiene 3 etapas, pretende no sólo cambiar la perspectiva que se tiene de él, sino poderlo transformar en un mito: La primera etapa consiste en levantarle una plaza pública, la segunda etapa es la construcción de la casa Museo Leonidas Zegarra y la tercera etapa trata de construir un guión para la producción de un audio visual, el cual nace a partir de unos textos del inicio de la república, los cuales fueron recopilados en un libro llamado Horas de Lucha de Manuel González Prada. El dibujo aquí presentado hace parte del storyboard del audiovisual.


Huachaco

Maite Ibarreche

Bogotá, Colombia. 1989

En la serie de dibujos recortados Malas Hierbas, se agrupan algunas especies vegetales categorizadas como malezas o malas hierbas; se trata de plantas que en determinados territorios, y por cuenta de una mayor resistencia, damnifican o eliminan otras especies de mayor utilidad, y es por esta razón que se consideran dañinas y en general se busca erradicarlas. En esta serie, se busca resaltar esta contradicción o punto de tensión que aparece entre la vida y la muerte. Donde los dibujos finales parten de la apropiación y reinterpretación de las láminas botánicas de algunas especies de malezas. No obstante, también retoman lugares comunes de otras convenciones visuales en las cuales es frecuente la representación de flores y plantas; pero a través de la delicadeza del corte, y gracias a la simpleza del soporte, proponen una lectura nueva.


Maite Ibarreche

Volupsta Jarpa

Rancagua, Chile. 1971
Voluspa Jarpa trabaja con la problematización de los acontecimientos históricos tratados en el arte, donde aquellas experiencias históricas se enfrentan, desde interrogante simbólicos, con las experiencias que le competen a las imágenes de los contenidos historiográficos.


Volupsta jarpa

Miler Lagos

Bogotá, Colombia. 1973


Wone. El Gran Árbol de Agua, es el nombre de un mito del pueblo Tikuna. El cual cuenta que el territorio estaba oscuro y todo cubierto por el follaje de Wone, la gran Ceiba. Sus raíces eran inmensas al igual que el tronco, las hojas y las ramas, que no permitían que pasara la claridad a través de ellas. Fue entonces que los primeros hombres tikuna sobre la tierra, los hermanos gemelos Yoì e Ìpi decidieron invitar a todos los animales de la selva con el fin de derribar a Wone, el “árbol de la vida”. Al caer, el enorme tronco dio forma al río Amazonas, de allí brotó el agua mientras las grandes ramas hicieron los afluentes, las más pequeñas, se convirtieron en quebradas y riachuelos y el follaje, en lagos y lagunas. Las formas dendríticas en los relieves y los dibujos son un reflejo, quizá una huella dejada por el árbol en su caída – o por el río en su curso–. Ríos o árboles, encontrados y opuestos, positivos y negativos que se funden en la inmensidad misma que representan. El impacto en la tierra y en el paisaje se extiende por el territorio dejando indicios de su paso.


Miler 1

Miler 2

Aurora Lario

Madrid, España. 1967


Entre los siglos XVI y XVII se fundaron 15 conventos femeninos en el Nuevo Reino de Granada, hoy República de Colombia. Su fundación obedeció, la mayoría de las veces, a iniciativas de la sociedad civil necesitada de dar una solución respetable a las jóvenes que, por falta de dote, no podían contraer matrimonio. Eran dos las únicas alternativas que la mentalidad de la época consideraba posibles para la mujer: el matrimonio o el convento. El lenguaje de las flores nos habla de las virtudes, y nos comunica la entrada al paraíso y su trascendencia, los elementos que rodean a estas mujeres objetos del periodo colonial, como: rosarios, cetros, joyería…. y fragmentos de las «venerables monjas difuntas» que con sus coronas, ramos floridos y rostros macilentos, eran símbolo de una trascendencia de la existencia humana a una gloriosa vida eterna.


Aurora Lario

Santiago Leal

Bogotá, Colombia. 1983


Un Gecekondu es una casa construida durante una noche. Este proyecto comienza gracias a una hueco legal Turco, que permite a las personas construir una casa durante una noche de manera legal, el que construye la casa se convierte en el dueño legal de la tierra donde se construyó. Si se comienza a construir después del atardecer y se acaba antes del amanecer sin ser atrapado por la policía, al otro día las autoridades no pueden destruir la edificación y legalmente la tierra se constituye en patrimonio de quien la construye (así sea el cielo).


Santiago Leal

Cynthia López

Cali, Colombia. 1989


La obra de Cynthia López ha estado atravesada por los conceptos de la experiencia de lo sagrado y la naturaleza salvaje en la condición humana, abordados desde el lenguaje de los símbolos, entendiendo estos como el lenguaje que le es propio al inconsciente y que, desde la perspectiva de Carl Gustave Jung, más allá de la historia personal y la cultura a la que se pertenezca, todos los seres humanos estamos unidos por medio del inconsciente colectivo. La obra “De Ida y De Vuelta” está compuesta por 28 dibujos que, en su totalidad, componen un mándala que emula un cosmos. En esta ocasión sólo se está exhibiendo la flor central, cuya composición contiene una narración cíclica que habla del eterno retorno, de los ciclos de la vida en la que todo inicia y termina para volver a empezar, el ciclo de Vida/Muerte/Vida.


Cynthia lopez

José Horacio Martínez

Buga, Colombia. 1961


Para José Horacio Martínez, el dibujo enseña a hacer visible la estructura interior de las cosas. En su obra se puede ver el interés que tiene por el tiempo, espacio, materia y memoria y las relaciones con el contexto local y global. La obra Er coló e la tinta hace alusión a las relaciones de la herencia del pasado africano y la actual ciudad de Cali y parten del registro fotográfico de hombres y mujeres que transitan en la ciudad de Cali. Las imágenes de los fotografiados son recortadas y extraidas de su contexto original, despojándolas de todo elemento referencial, donde el ser anónimo se convierte en protagonista. Estas cabezas al ser magnificadas traen a la memoria las cabezas de las deidades africanas Yorubas.


Jose Horacioi Martinez

Diego Mendoza

Popayán, Colombia. 1982


La obra de Mendoza explora las temáticas del paisaje y el jardín como fuentes de exploración expresiva. En este caso Reflexus hace parte de un proyecto de dibujo que se titula La poética de los reflejos. Esta investigación contempla el análisis del término reflejo que proviene del latín reflexus y tiene varios usos. Un reflejo puede ser una respuesta involuntaria frente a un estímulo; la luz reflejada o la imagen de alguien o de algo que se refleja en una superficie. En esta ocasión, la experiencia con el paisaje caucano surge en la imagen del árbol, imagen que se torna ambigua, y que puede ser cualquier especie de árbol nativo o puede ser un árbol de eucalipto extranjero, donde la imaginación juega un papel determinante.


Diego Mendoza

Edwin Monsalve

Medellín, Antioquia. 1984

Edwin Monsalve juega con el principio de mímesis: escoge minuciosamente un color, al que se aplican sucesivas tramas para volverlo a representar –nuevamente- aplicando sucesivos retoques, acentuando volúmenes y sombras, y simula reflejos de luz. Su dibujo se transforma en abstracción que deriva de una dimensión figurativa; cambia la perspectiva en que tradicionalmente ha funcionado la representación pictórica figurativa para hacer de la figuración una paradoja con la abstracción, donde lo artificial parece “natural” y donde el camuflaje nos desconcierta porque además de estar ahí presente, no lo percibimos. En la serie Taxonomía de Árbol (prototipos) el artista habla de la circularidad como medición del tiempo.


Edwin Monsalve

Eduard Moreno

Bogotá, Colombia. 1975


Rompimiento de gloria es una escena en donde se deja ver un cielo abierto o roído por una serie de mineros que a su vez generan un gran hueco a manera de cielo abierto, como comúnmente se le llama a este medio de explotación minera. En la escena, el cielo abierto, no está dado sólo por la explotación minera, sino también, por la ruptura del cielo metafórico. Perdida de lo sagrado y consideración indigente del ser humano contemporáneo, víctima de sistemas coloniales y económicos actuales.


Laura Montoya

Medellín, Colombia. 1987
La obra de Laura Montoya toma como punto de partida el microscopio; en él se encuentran siempre formas desmesuradas e inquietantes. Sólo se necesita adecuar la vista y buscar similitudes, relaciones. Cada uno de los dibujos que forman la obra de Laura Montoya, podría ser parte de un delicado proceso de disección. Las manchas, las líneas arbitrarias, la tinta que se expande siguiendo la lógica de los microorganismos recuerdan esos paisajes imposibles que entrega la ciencia. Lo que parecía el retrato sistemático de un ser vivo ahora parece el dibujo de un animal en descomposición. En su serie Parvadas cada pájaro es convertido en la pequeña parte de un conjunto que parece tener vida propia. El manchón de aves se expande, se divide, se amontona según una lógica que anula a los individuos y exalta al conjunto como una sombra vivaz y caprichosa. Allí están las alas, los picos, las pequeñas garras.


Laura Montoya

Marco Mojíca

Barranquilla, Colombia. 1976


El trabajo de Mojíca es el resultado de encuentros inesperados. Encuentros y asociaciones en la ficción del dibujo o la pintura. El “Bling Bling” es esa onomatopeya que le dio el nombre a toda una visual del exceso, para muchos de muy mal gusto, para otros muy popular. Es debido a esto que los objetos como las manoplas las cuales son muy comunes dentro de las culturas como las del Hip Hop o el Reggaetón, son tomados como objeto representativo de la cultura Bling – Bling. Así mismo, los museos son los templos donde se depositan los bienes culturales de la humanidad. Nombres como PRADO, MOMA, LOUVRE etc., se convierten en sinónimo de lo que solemos considerar “Culto”. Como resultado los dibujos de la serie Bling-Bling, donde se toma una manopla con el logo emblemático de un museo, en letras al estilo bling bling, es en resumidas cuentas un encuentro de lo popular, con lo culto, del “buen gusto” con el “mal gusto” dando como resultado la imagen de un objeto extraño por sus orígenes, cargado de humor, sobre todo si llegase a tener un uso práctico en la vida real.


Marco Mojica

Mariana Murcia

Bogotá, Colombia. 1988
1 metro cuadrado de oro 25 kilates de mar La pieza dibuja un área vacía, enmarca la nada, y en ese sentido se pregunta por lo que está lleno, por una noción de lo infinito. La inmensidad del mar nos sobrepasa, las medidas de la cantidad de agua y el espacio que ocupa en el planeta, es tan grande que desborda cualquier tipo de cálculo cientifico o imaginario. Algo similar sucede con el oro pero a la inversa. El metál sí es un recurso limitado, y en ese sentido, medible, cuantificable. Es materia sólida que ocupa un espacio y tiene determinado peso. Estas convenciones matemáticas pierden cierta relevancia cuando los valores subjetivos y ancestrales no tienen medida. Es un elemento subvertido en su materialidad, se transforma en una idea, en un deseo, en riqueza nacional, en un objetivo por el cual cruzar el mar.
Lluvia de sobres (1000 sobres blancos) El invento de la »lluvia de sobres» es un buen ejemplo para tratar de entender esa amorfa intersección que se da entre el afecto y el capital. En un gesto de generosidad, los allegados a una celebración demuestran su aprecio con un regalo propio del gusto o necesidad del que celebra. No se trata de emitir ningún tipo de juicio moral, pero, qué pasa cuando el gusto y la necesidad son el dinero mismo? Ante tal verdad, me he tomado como trabajo doblar sobres, ponerlos uno sobre otro, sobre otro, sobre otro y no descartar la posibilidad de intercambiarlos por lo que podrían llevar dentro.


Mariana Murcia

Esteban Peña

Bogotá, Colombia. 1979


Black or white (negro o blanco) es una serie que toma el mismo título de una de las canciones de reconocido músico Michael Jackson. La obra explora la relación entre línea y color y se plantea en un lugar entre el dibujo (línea) y la pintura (color). Las minuciosas líneas hechas a mano cambian su grosor para generar los diferentes contrastes que requiere cada color para generar la imagen figurativa del artista. El ‘tejido’ en pintura tiene un efecto particular: a la distancia se aprecia claramente el retrato que pareciera estar hecho en una escala de grises, pero cuando se realiza una inspección más cercana, queda revelado que la obra está hecha a todo color.


Esteban peña

Mauro Piva

Rio de Janeiro, Brasil. 1977

La obra de Mauro Piva muestra pocas inflexiones a lo largo de los años. Evidencia, un crecimiento global de un repertorio conciso de temas, una ampliación, de las técnicas utilizadas y un rechazo constante a la argumentación estridente, creando un espacio en el que el encanto visual, la reflexión crítica y la sutileza están siempre presentes. Las obras recrean esquinas de agendas, la huella de cartas en cuadernos en las que debería haber estado escrito un texto y trozos de cinta dispuestos azarosamente en la superficie de la obra. Todos estos trabajos hacen referencia a la investigación de la memoria cotidiana. Los trozos de papel arrugado, desperdicios que irían directamente a la basura, adquieren identidad propia al ser recuperados e intervenidos. Cada hoja está rasgada de manera aleatoria o con una forma determinada, como por ejemplo un corazón, pero en ningún caso esta acción se hace con una intención seriada. Los pedazos de papel se pintan o dibujan en una superficie blanca como si estuviesen sujetos por una cinta adhesiva. Ninguno de ellos tiene un mensaje escrito pero claramente hacen referencia a la acción de transmitir.

Mauro Piva

Ivan Rickenmann

Bogotá, Colombia. 1965


En la obra de Iván Rickenmann se evidencia la preocupación por la mirada del objeto cotidiano descontextualizado. El interés por rehacer cualquier objeto con el fin de conocerlo más a fondo y poder darle un carácter distinto. En este proceso el artista no pretende hacer un copia sino por el contrario hacer un objeto nuevo que conserve sus características originales. Una apropiación en la cual se resalten sus características físicas. Esta serie de dibujos es una mirada activa aunque silenciosa, de las transformaciones y los eventos que han dibujado y desdibujado nuestra ciudad. Son dibujos de momentos importantes de la configuración y las cicatrices de la ciudad: el incendio del edificio de Avianca, la eterna obra de la calle 26, las invasiones que se tragan nuestras montañas… Pero es también una mirada a aquellas construcciones más discretas quizás, pero que son memoria de momentos bellos de nuestra ciudad y que adquieren un nuevo significado al ser reobservados.


Ivan Rickerman

Evelyn Tovar

Bogotá, Colombia. 1985

El trabajo de Evelyn Tovar se construye con el fin de generar estructuras conceptuales, que incluyan ciertas relaciones contextuales las cuales van arraigadas a ciertas imágenes con las que nos encontramos comúnmente. La obra El Capital perteneciente a la serie de mil y surge del interés de visibilizar el uso del billete de mil, no sólo como objeto monetario y su valor representativo, sino como símbolo del pueblo en cuanto a su participación en el desarrollo de una economía incluyente. La obra se construye como un dibujo constituido por la suma de varios planos realizados con tiras de billetes de mil tejidas en crochet, que utiliza para su producción un salario mínimo legal vigente. El dibujo y la imagen representada en él, buscan cumplir con una función de carácter mágico en su intento de apropiación de un elemento común (billete de mil) y su uso como símbolo de protección en su intento por atrapar ciertas virtudes o beneficios relacionados con un instinto de conservación económica.
Evelyn Tovar

Maribel Tuta

Bogotá, Colombia. 1988


El trabajo de Maribel Tuta se dirige en destacar la otra parte de sensaciones no percibidas, u ocultas; dolor-placer, tristeza – alegría, efusividad – ira, para luego, por medio de una acción dirigida a cierto material (el papel) dejar una impresión de estos sentimientos formando un nuevo cuerpo. En este caso el eje de estudio es la fuerza proveniente de la ira, violencia, y la rabia; la huella dejada en el papel fue realizada con la intención de aludir este sentimiento. El gesto de rasgar que es tan espontaneo, aquí, es controlado con la intención de formar una línea recta, contradiciendo la naturalidad u organicidad del gesto inicial. El cúmulo, repetición del gesto, construirán, a medida de que se amontone el papel un cuerpo independiente, el cual tendrá una presencia en el espacio. Moldear, dar forma y carne a sensaciones intraducibles, abstractas. El cuerpo pasa por un trabajo de contacto, una dinámica en la que la emoción interior se hace visible, táctil, para remover, tocar nuestros estados emocionales.


Maribel Tuta 1

Maribel Tuta

Gustavo Villa

Bogotá, Colombia. 1974


La obra de Gustavo Villa gira en torno a la ruina, a la construcción a partir de la deconstrucción y las cargas simbólicas que tiene cada elemento. Su interés por las escrituras salvajes provienen del inconsciente, de los procesos de lo no racional o interpretación. Composiciones de escritura salvaje alude a un paisaje intrincado de acontecimientos. Son reiterados flujos de concentración, que abordan la noción de Tiempo como un ejercicio de inscripción; en el que el inconsciente deja su rastro como testimonio de lo efímero, evitando la figuración y convirtiéndose en las formas de lo posible.


Gustavo Villa

Jimmy Villegas

Santander de Quilichao, Colombia. 1979

A Villegas le interesa suscitar múltiples lecturas, partiendo de imágenes que habitan la conciencia colectiva. Una imagen estática que se libera y se convierte en algo vivo, explorando los recovecos del inconsciente, exponiendo el delicado tejido que da forma a la naturaleza humana. La obra Némesis, se compone de retratos de animales disecados, asesinados para decorar las paredes de alguien, en contraposición a retratos de personas sindicadas de algún delito, vapuleadas por la prensa, apresadas y ajusticiadas para nuestro “alivio”.


Jimy Villegas

 

Panorámicas