Lorenzo Jaramillo

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Homenaje



Boletín de prensa

HOMENAJE
Alejandro Obregón – Lorenzo Jaramillo
Abril 12 a Mayo 26 de 2012



Durante el Siglo XX el arte colombiano se abre en las más variadas direcciones, combinando libremente tendencias, gustos e inclinaciones de tal manera que se evidencia la pluralidad en la actividad creativa. Con esta exposición, la Galería El Museo quiere homenajear a dos importantes exponentes del arte colombiano en el Siglo XX, y que a los 20 años de su fallecimiento, siguen dejando una importante huella y residiendo en el panorama artístico de nuestro país.

La obra de Alejandro Obregón determinó la modernidad en la pintura Colombiana, modificando las estructuras en la plástica, no solo de sus contemporáneos, sino también de generaciones futuras. Influido por tendencias europeas, Obregón se enriquece por el color y el trópico de nuestro país, para hacer una denuncia de manera sutil y única a la situación política y social que se vivía en los 50 y 60. Para 1967, sus piezas adquieren una temática diferente. Un carácter simbólico en el que trabaja la forma, el color y la estructura, explorando la flora, la fauna y los paisajes. Sus piezas muestran una percepción propia de los objetos representados, ubicando su obra entre lo figurativo y lo abstracto, alejándola de representaciones puramente naturalistas o realistas.

Lorenzo Jaramillo basándose en la desproporción y transfiguración de rasgos de la figura humana, crea individuos que aluden a una imagen expresionista del hombre, interpretando el escenario interior de cada individuo y no su figura propiamente realista. Logró crear una estética muy particular, de seres monstruosos y dolientes. La importancia de color y del trazo en Lorenzo es fundamental, en sus obras podemos ver una influencia del mundo del espectáculo, la música y del teatro, reflejan un exceso de imaginación, una intensa expresividad y un ritmo frenético en cada una de sus pinceladas.

Ellos sobresalieron y se caracterizaron entre los artistas de su época y hoy siguen estando presentes, en la memoria colectiva del arte colombiano.



La exposición “Homenaje” estará en La Galería El Museo, Cra 11 No. 93ª-43, del 12 de Abril al 26 de Mayo de 2012, de lunes a viernes de 10 a.m. – 7p.m. y sábados de 2 p.m. – 7 p.m.

Panorámicas

Texto

Lorenzo Jaramillo es, sin duda, uno de los artistas colombianos más importantes de su generación y a pesar de su temprana muerte, hoy ocupa un lugar privilegiado en las artes plásticas de Colombia y de Europa, donde se conoció su trabajo. En su corta vida tuvo una gran producción de obras en todos los campos en los que se manifestó como artista: pintura, dibujo, ilustración, grabado y escenografía.

Desde pequeño vivió en un ambiente de intelectuales, rodeado de libros y tertulias de profesores universitarios y políticos. En su hogar se disfrutaba de temas de interés como la historia, antropología, filosofía y el arte. Cuando comenzó su carrera artística, su vida giró en torno a su trabajo, el teatro, el cine, museos, exposiciones, lecturas y viajes por diferentes lugares del mundo, lo que formó una parte primordial en su acción como artista. La facilidad para dibujar y desdibujar que tuvo Lorenzo, es producto, no solo de su enorme talento, sino también de su amplia preparación y práctica constante.

La figuración de los personajes de Lorenzo Jaramillo, es plenamente reconocible. En las diferentes áreas del arte, logró formar un estilo característico con trazos expresivos y una gran riqueza cromática, haciendo a sus obras inconfundibles entre las de otros artistas de su época. Basándose en la desproporción y transfiguración de rasgos humanos, y alejándose del naturalismo, impuso su inventiva de seres. Lorenzo logró, como los buenos maestros, crear una raza y un mundo muy originales. Lo más importante para él era pintar y dibujar, manchar con colores, trazos y líneas, reinventar una y mil veces la figura humana, a través de sus diferentes series, como lo fue la de “Caras”, presentada en el Museo de Arte Moderno de Bogotá en 1981, las “Talking Heads” realizadas en tintas y técnicas mixtas entre 1979 y 1981, la Suite de “Muchachas Extravagantes” realizadas en 1985, donde quería hacer 365 tintas, una por cada día del año, y fue uno de los conjuntos más amplios que expuso con gran éxito a finales de ese año, la serie de tintas que Lorenzo adelanta, “Hombres Yacentes” entre 1987 1990, como serie opuesta a su serie anterior y las “Danzantes” de 1990, óleos sobre papel, a manera de trípticos, entre otras.

Texto - Obra Gráfica

Lorenzo Jaramillo es, sin duda, uno de los artistas colombianos más importantes de su generación. Luego de incursionar en técnicas como la pintura y la ilustración, y gracias a su excelencia en el dibujo, se adentra, a partir de 1974, en el campo del grabado haciendo serigrafías, litografías y especialmente grabados en metal (aguafuertes, punta-secas e intaglios). Su producción puede dividirse en dos grandes grupos: los personajes que se relacionan con su vida y los seres de fantasía.

Entre el grupo de los personajes relacionados con su vida de hoy, se encuentra «La Gaieté parisienne», tres litografías de 1984 sobre baños turcos y discotecas. Éstos están relacionados con la mirada del artista hacia el frenesí de la vida nocturna, de la cual hizo parte, especialmente en París, su ciudad predilecta.

Entre los seres de fantasía vemos a los «Ángeles», tema que él trabaja desde niño. La muestra reúne 7 de los 14 grabados de ángeles que Lorenzo Jaramillo realizó en metal, realizados entre 1974 y hasta su muerte en 1992. No es difícil pensar que hay en su obra una especie de obsesión por esos seres espirituales, tan ambiguos como inquietantes, alejándose de la iconografía del cristianismo e imprimiendo la suya propia. En este grupo encontramos también en la muestra, 13 de las 15 caras, todas grabados en metal, algunos de técnica mixta, realizados entre 1980 y 1990 y titulados genéricamente «Piezas en forma de pera», las cuales nombró así, debido a su semejanza con ésta forma. Son rostros humanos, deformes, tristes, feos, furiosos, y juguetones; quince rostros en los que se pueden admirar la riqueza de las superficies, los relieves y los diversos tonos que logra de negros, grises y blancos.

Lorenzo, basándose en la desproporción y transfiguración de rasgos de la figura humana, creó individuos que aluden a una imagen expresionista del hombre, interpretando el escenario interior de cada individuo y no su figura realista propiamente. De esta manera logró crear una estética muy particular, de seres monstruosos y dolientes. Sus obras reflejan un exceso de imaginación, una intensa expresividad y un ritmo frenético en cada una de ellas.