Jorge Cabieses «Cuerpos / Procesos»

Sala 1

Mayo 26 – Julio 9 | 2022

 

 

Jorge Cabieses (Lima, 1971) estudió Pintura en la Escuela de arte y creatividad Corriente Alterna, en Perú, y se graduó con Medalla de oro y plata en el año 2000. En su trabajo explora la superposición de capas pictóricas, la creación de volúmenes por medio del color en combinación con las formas geométricas y la potencia de la geometría sobre diferentes soportes, en los que ha construido un lenguaje plástico a partir de la serigrafía, la pintura y las técnicas mixtas. Su obra toma como punto de partida la fusión de diversos elementos de la cultura popular peruana reinterpretados en clave neo-pop con una resolución plástica cercana al concretismo americano, al constructivismo ruso y a la escuela Bauhaus.

Sebastián Dávila «Contratiempos: método para predecir lo inevitable

Sala 2

Mayo 26 – Julio 9 | 2022

 

 

Si hay algo que resulta vital en este proyecto expositivo de Sebastián Dávila son las preguntas incisivas (no explícitas) que él mismo se está haciendo, con sus procesos estéticos, sobre el fenómeno “tiempo”; sus intereses vienen del estudio de las teorías que la ciencia y la física han constituido sobre las formas en que experimentamos el tiempo y los misterios que aún engendra como entidad que constituye el universo. Con un trabajo escultórico conformado por piezas modulares y hechas en concreto, Sebastián Dávila reflexiona con la materia sobre la naturaleza de lo temporal y las formas en que ha sido sistematizado para la contabilidad de nuestro propio tiempo: el de la vida.

Manuel Calderón » Cuaderno de pintura»

Espacio Proyectos

Mayo 26 – Julio 9 | 2022

 

 

A primera vista parece una hoja suelta de cuaderno envejecido por el tiempo, con el detalle de un retrato renacentista, familiar, clásico. Sobre esa hoja simple y sin pretensiones se observa la tradicional cuadrícula escolar, aquella que agobia la página con su sinfín de líneas y vértices. Ícono de aquella educación rígida y estricta. Eso es a primera vista, porque en esta ocasión el artista busca que el espectador se acerque, que absorba cada detalle, cada indicio y color impuesto sobre el papel. La retícula se convierte en un mapa que permite explorar con precisión la imagen fragmentada. Guía la mirada de un lado al otro del papel, donde no admite que se pierdan las particularidades de cada rostro, la delicadeza de un trazo imperceptible.