Adriana CIUDAD

Publicado

«Debajo del agua»

 

Espacio Proyectos
Noviembre 5 al 28 de 2015

 

¿También has aprendido el secreto del río; que no hay tal cosa como el tiempo?
Herman Hesse, Siddhartha

 
Si buscamos la raíz etimológica de “hipopótamo” en el griego antiguo, ésta nos llevará a la composición: debajo del agua. Efectivamente los hipopótamos son aquella especie semi-acuática que vive sumergida en los ríos, en cierta forma ocultos en las profundidades de los arroyos o elevando sus pupilas por encima del agua de los afluentes.

 
La intervención de Adriana Ciudad que se presenta en la Galería El Museo toma la referencia de los hipopótamos que trajo Pablo Escobar en los años ochenta. Una vez el narcotraficante fue asesinado, los animales escaparon de la Hacienda Nápoles, perdiéndose por la selva colombiana y multiplicándose a las orillas del río. Hoy en día estos mamíferos artiodáctilos han hecho de los parajes cercanos a los cauces y quebradas su lugar de morada. Dichos hipopótamos que fueron traídos de África -desplazados de su lugar de origen y llevados a otras tierras- se convierten en una metáfora de aquellos enviados a la selva durante el conflicto armado de Colombia, obligados a hacer de este medio tan hostil su cobijo. Parecen ser invisibles ante los ojos de la sociedad contemporánea que no quiere ver más allá de la superficie acuífera. Algunos afirman el peligro de tener estos animales perdidos por el río Magdalena, aseguran que causan muertes entre los campesinos y se multiplican con rapidez; otros los defienden frente a las veces que han intentado matarlos a balazos. Incuso hay quien comenta que algunos de estos mamíferos son asesinados para ingerir sus carnes.

 
En cierta forma, estas crías de hipopótamos que se apoderan del espacio de la galería, podrían ser metáfora de los niños combatientes de Colombia, de lo que significa para ellos la naturaleza. A priori se muestra como un lugar sobrecogedor por su belleza, sus olores y sus murmullos -recreados en el espacio expositivo- pero que más allá de su concepción utópica y exotizada deviene un lugar testigo y guarida de crímenes. Para estos niños la selva representa una jaula, un espacio de violencia, desarraigo y dolor. Debajo del agua nos lanza en primer lugar hacia una experiencia estética a través de los sonidos de la selva, los colores y formas de la intervención que toman diferentes capas cuando uno recorre la pieza. Así, vamos poco a poco caminando hacia un despertar en el que advertimos la fuerte crítica que la artista hace sobre una realidad social y ambiental dramática.

 
A través de su intervención en la Galería El Museo, la artista peruana-alemana se acerca a una visión ecologista de la situación de los hipopótamos en Colombia que parecen escondidos en el río sin que el tiempo pase, mientras esta parálisis temporal les brinda cada día una nueva identidad. Del mismo modo analiza a través de su formalización y conceptualización el imaginario de estos niños enfatizando la fuerza del color y el potencial del dibujo que se expande fuera de sus límites. Su lenguaje poético permite fusionar temáticas sociales pertinentes con una estética envolvente que no pasa desapercibida.

 
Claudia Segura

Obras

 

Panorámicas