La obra de Roda es autónoma y emocional, el artista siempre estuvo interesado en la búsqueda de la capacidad expresiva de la pintura y el dibujo sobre el lienzo y el papel. Su trabajo es un constante diálogo entre la modernidad y la tradición de la pintura figurativa, ya que fue muy cercano a los lenguajes expresivos de grandes artistas del siglo XX como Chagall, Picasso y Matisse, entre otros. Sin embargo, también estuvo muy influenciado por artistas de siglos anteriores como Velázquez, Rembrandt y Goya. Esta combinación de influencias dio como resultado obras llenas de expresividad, pero al mismo tiempo cargadas de un interés constante por desentrañar las claves sicológicas y emocionales del ser humano
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La obra de Roda es autónoma y emocional, el artista siempre estuvo interesado en la búsqueda de la capacidad expresiva de la pintura y el dibujo sobre el lienzo y el papel. En sus obras existe una estructura que soporta la construcción descriptiva y simbólica de cada cuadro. A su vez, es evidente un equilibrio entre aquello transgresivo y subversivo, con lo académico y lo tradicional. La esencia de su trabajo es aquel manejo entre convenciones clásicas como la relación figura-fondo, la expresión del volumen, el gesto y el accidente donde todos convergen en una composición compleja, que permite múltiples acercamientos y significados.
Tierra de nadie, fue un proyecto del artista el cual abordó desde el óleo sobre lienzo y el carboncillo sobre papel. En las pinturas de esta serie, el color era el protagonista, una expresión y de pinceladas que a veces sugieren símbolos oníricos o surgen de la acumulación de experiencias y recuerdos. Sin embargo en sus dibujos, se interesaba en la monocromía y posibilidades de carboncillo. “Siempre me ha fascinado la relación blanco-negro. El carboncillo me dio la posibilidad de volver a explorar los límites del dibujo. Una vez que la hoja está manchada de negro, comienzo a pintar con borrador. Por eso parece que uno dibujara en negativo”, decía el artista. En estas obras, hay un desorden ordenado de las líneas, de sombras y manchas que recorren el papel. La tierra es un símbolo de poder que ha sido objeto de las peores guerras; guerras por el control, por la propiedad de territorios, Tierra de nadie que ha ocasionado tantas tragedias.
Juan Antonio Roda fue un pintor, grabador y docente hispano-colombiano, nacido en Valencia (España) en noviembre de 1921, nacionalizado colombiano en 1970 y murió en Bogotá en el 2003. Es considerado como uno de los exponentes más importantes e influyentes del arte moderno colombiano. Desde joven mostró un profundo interés por la pintura y la literatura. Estudió pintura desde 1943 a 1947 en la Escuela Massana de Barcelona y estudia también grabado en el Taller de Melich en Barcelona. En sus primeras épocas como pintor, se dedicaba el retrato y aunque se dedicó a otros temas más adelante en su carrera, siempre fue un elemento característico de su obra. En 1955 viaja a Colombia con su esposa catalán-colombiana María Fornaguera y empieza a desarrollar su carrera en el país. En 1970 recibió su ciudadanía colombiana.
Su práctica artística era tanto extensa como compleja, donde se evidenciaban relaciones simbólicas entre el erotismo, la seducción, el dolor, la muerte, la naturaleza y la urbe. En sus composiciones se observan espacios que ocultan y revelan estas tensiones y así se tradujeron en los diversos temas, donde se destacan las series Felipe IV, Cristos, Retrato de un desconocido, El delirio de las monjas muertas, Tauromaquía, La Lógica del Trópico, Tierra de nadie, Montañas, entre otros. Roda empleaba técnicas diferentes para las temáticas que abordaba. Sus lienzos se caracterizaban por el color desbordante y sus grabados por la fuerza del negro y el blanco, la intensidad el claroscuro. Roda fue merecedor de importantes premios como el Primer premio de grabado en la I Bienal Americana Artes Gráficas, Cali en 1971. El Premio mejor grabado latinoamericano en blanco y negro, XIl Bienal de Sao Paulo en 1973 y en 1977 recibe el Primer premio, I Bienal Americana de Grabado, Maracaibo con su serie El delirio de las monjas muertas.