ALEJANDRO GARCÍA

DIVERTIMENTO

SEPTIEMBRE 18 – NOVIEMBRE 6 | 2021

En esta muestra se recogen obras que comencé a producir durante el confinamiento obligado por la pandemia. El aislamiento y la incertidumbre de aquellas fechas fueron motivo para encerrarme a trabajar con el material acumulado tiempo atrás en mis recorridos por el campo, aunque también con obras y bocetos realizados en épocas muy distintas. El aislamiento terminó, pero la incertidumbre continuó y permanecerá, pues tal es la condición humana en cualquier circunstancia: azarosa e impredecible. El trabajo se transformó en el medio más a la mano para aprovechar la adversidad y, de modo paradójico, se convirtió en la única y auténtica diversión, entendida esta como forma de evasión de las dificultades de la vida. Así pues, en medio de la cuarentena decidí jugar con el material disponible como medio de divertimento. Siempre que el futuro se vuelve especialmente oscuro no tenemos más remedio que recurrir al pasado para abrir caminos. El pasado era todo aquello que guardaba en mi casa o en mi memoria. Un arsenal disímil, de orígenes diversos, que traté de organizar en formas híbridas para dar pie a nuevas realidades, que son nuevas, pero que no provienen de la nada ni intentan esconder sus orígenes. Las plantas, los animales –sus imágenes o sus restos– y los cuerpos humanos con su gestualidad misteriosa que viven en dibujos, fotografías o películas. Las combinaciones de realidades contradictorias en imágenes llenas de sentido visual me producían un enigmático placer, que no tenía que ver con el significado de tales figuras. El mero gusto de ver cómo unas imágenes engendraban a otras diferentes, con la aplicación de sencillas pero laboriosas técnicas artísticas, era un objetivo suficientemente valioso y profundo en un tiempo tan extraño, marcado por la inactividad. El video, los objetos, dibujos y collages que componen la muestra son el resultado del esfuerzo por encontrar regocijo en tiempos de desamparo. La excursión cotidiana por tantos materiales e imágenes recogidos a través de los años es una forma de buscar sentido en medio de la incertidumbre. El cuidado y la paciencia hacen que se revele todo su valor. A esto se refiere Paul Valery cuando defiende la atención a la superficie: “Lo que es más profundo en el hombre es la piel. En tanto se conoce”. Esas cosas que podemos ver y tocar son la única vía para sobrevivir en el arte y en todo lo demás; son herramientas para escapar del caos y la miseria. Divirtámonos con la imagen que aparece en la superficie.