JESÚS ABAD COLORADO
FIN Y PRINCIPIO
MARZO 29 AL 10 DE MAYO | 2025
Mirarnos en el espejo roto de nuestra memoria nos permite entender que existen múltiples verdades. Cada fragmento del espejo refleja una distinta. Por eso es inútil seguir señalándonos, para evadir cualquier responsabilidad. Hoy, cuando la violencia no cesa y la herida se profundiza, es urgente que entendamos que todos somos responsables de ayudar a sanar al país, construyendo desde la diferencia y cuidando la riqueza que encierra nuestro territorio.
Dabeiba, Antioquia. Mayo de 1992
Este fue mi primer encuentro con la guerra.
Catorce soldados habían muerto frente a la escuela de la vereda Alto Bonito en una emboscada de la guerrilla de las FARC. Ahí quedaron sus botas rotas, sus morrales vacíos y, a un lado, platos y pocillos de peltre.
Desde una ventana pude observar que sobre el tablero de uno de los dos salones permanecían las letras de la última clase. Era la historia bíblica de cómo Caín mató a Abel. Desde entonces, siempre he visto en el cuerpo de los combatientes y los civiles asesinados la repetición de una misma historia:
la de un hermano que mata a otro hermano.
En Colombia, yo no he podido saber quién es Caín y quién es Abel.

Gladys. Bojayá, Chocó. Mayo de 2002
Busco la humanidad de nuestra gente,
muchas veces reducida, en la guerra,
a meras cifras del Gobierno.

Matilde Sánchez Rodríguez.
Sobreviviente de la tragedia ocasionada por la explosión de un oleoducto por parte de la guerrilla del ELN.
Machuca, Segovia, Antioquia. Octubre 19 de 1998
Todo estaba en llamas.
¿Qué hicieron los habitantes de Machuca?
Buscaron el río para protegerse, pero encontraron un río de fuego.

Erika Tatiana y su abuela María Solina Tuberquia tuvieron que desplazarse, tras asesinatos de campesinos a manos de paramilitares de las AUC y enfrentamientos entre este grupo y la guerrilla de las FARC.
Peque, Antioquia. Julio de 2001
Cuando me acerqué a María Solina, mientras veíamos pasar los muertos cargados en guaduas por campesinos, me dijo:
“Hace cincuenta años viví esta misma tragedia. Nos dijeron que iban a pasar y pasaron. Se llevaron a muchos hombres del pueblo, saquearon las casas, perdimos las cosechas de maíz y fríjol y fuimos desplazados.
Hoy estoy repitiendo esa misma historia con mis hijos y mis nietos».
Cuerpo y territorio son una metáfora de quienes habitan y labran esta geografía.
Juradó, Chocó. Diciembre de 1999
Para mí es…
testimonio de un país fragmentado, de un pueblo que necesita mirarse y encontrar caminos distintos a la violencia
Río Atrato, Chocó. Junio, 2002
En las ruinas del antiguo comando de policía de Bojayá, destruido en un ataque de las FARC en abril del año 2000, la naturaleza nos enseña a resurgir donde otros llevaron la guerra
El río es testigo y es memoria.
Nos recuerda que, a pesar del dolor, la vida continúa.
Dezplazamiento tras el asesinato de campesinos a manos de paramilitares de las AUC y miembros del Ejercito
Luisa no quería huir de nuevo.
Con solo nueve años ya se había desplazado con su familia cuatro veces.
Mulatos, San José de Apartadó, Urabá. Febrero de 2005
La Tupiada, San Carlos, Antioquia. Enero de 2003
Río Atrato, Quibdó, Chocó. Septiembre 2 de 2002
La Unión, San José de Apartadó, Urabá. Mayo de 1997
Se nos olvida que esas personas que están allá en las veredas, en las montañas, los desiertos, las ciénagas y a orillas del mar y de ríos son las que producen los alimentos, tejen sueños, conservan los bosques y han puesto sus hijos e hijas para todos los ejércitos.
Son las que pierden la tierra, la tranquilidad y la vida.
Esas personas están cansadas de ser humilladas y ofendidas.
La Comunidad de Paz tuvo que desplazarse tras el asesinato de campesinos. Serranía de Abibe. San José de Apartadó, Urabá. Febrero de 2005.
El Salado. Carmen de Bolívar. Mayo 11 de 2009.
El pueblo de Bojayá tuvo que desplazarse después de la tragedia del 2 de mayo en la Iglesia San Pablo Apóstol de Bellavista ocasionada por la guerrilla de las FARC. Cuatro meses después pudo retornar. Río Atrato, Quibdó. Chocó.
«Los que fueron la alegría y el calor de aquella casa se marcharon unos muertos y otros vivos que tenían muerta el alma se marcharon para siempre de esta casa».
Fragmento de la canción Las Acacias.
Dueto de Antaño, 1978
Pueblo indígena nukak makú. San José del Guaviare. Septiembre de 2006
Duaira Tuberquia El Barro. San José de Apartadó, Urabá. Febrero 27 de 2005
Leidy Lorena Méndez Mapiripán. Meta. Mayo de 1998Pueblo indígena embera dóbida
Boca del río Opogadó, Bojayá, Chocó. Marzo de 2004
Mientras tanto, la gente huye a través de las montañas, atravesando ríos, llevando en sus brazos no solamente a sus hijos...
Movilización de tropas del Ejército tras ataque de la guerrilla de las FARC. Juradó, Chocó. Diciembre de 1999.
Integrantes de la guerrilla del Frente 58 de las FARC en zona de concentración donde iniciaría el proceso de entrega de armas. Represa Urrá, Tierralta, Córdoba. Enero de 2017
Paramilitares de las AUC, días después de la Operación Mariscal. Comuna 13, Medellín, Antioquia. Junio de 2002
Desalojo de 4500 personas desplazadas que habitaban en el barrio Altos de Oriente, Medellín, Antioquia. Septiembre de 2003
Un paramilitar encapuchado, que antes había sido miliciano de la guerrilla, guía a miembros del Ejército para detener personas y registrar casas durante la Operación Orión. Comuna 13, Medellín, Antioquia. Octubre de 2002.
La piel y la memoria de varias generaciones están marcadas por la guerra.
Sepelio de víctimas de la tragedia ocasionada por la explosión del oleoducto Caño Limón Coveñas por parte de la guerrilla del ELN. Machuca, Segovia, Antioquia. Octubre 19 de 1998
La madre llegó corriendo y dijo: «Mataron a un campesino.»
El Ejército reportó la muerte de un guerrillero. Dabeiba, Antioquia. 1992
Cuatro meses antes los paramilitares anunciaron la llegada al pueblo diciendo que iban a sacar a la guerrilla.
Diez campesinos fueron asesinados. Peque, Antioquia. Julio de 2001
Dieciocho campesinos y obreros de fincas bananeras, fueron asesinados por paramilitares, la razón: vivir en un barrio de simpatizantes de la Unión Patriótica.
El Aracatazzo. Barrio El Bosque, Chigorodó, Urabá. Agosto de 1995
Alguien tiene que contar la historia y dejar un testimonio. Es doloroso pero necesario.
Si no, después no faltará alguien que diga que eso no sucedió.
Los habitantes de Bojayá no pudieron enterrar a sus muertos, tuvieron que huir a Quibdó. Un mes después de la tragedia, hicieron un entierro simbólico con alabaos y gualíes para despedirse de sus seres queridos.
Catedral San Francisco de Asís en Quibdó, Chocó. Junio 2 de 2002
Ritual para honrar la memoria de las víctimas de la tragedia del 2 de mayo de 2002.
Iglesia San Pablo Apóstol de Bellavista. Bojayá, Chocó. Octubre de 2002
El pueblo de Puerto Conto saluda el retorno de los habitantes de Bojayá. Río Atrato, Chocó. Septiembre 2 de 2002
El Cristo Mutilado de Bojayá es nuestro Guernica, representa lo que vi, la barbarie, los cuerpos mutilados de una comunidad al margen de la guerra. Muchas personas estaban refugiadas en la iglesia y fueron utilizadas como escudo humano por los paramilitares, la guerrilla de las FARC decidió lanzar pipetas bomba contra los paras, a pesar de tener en medio a una comunidad refugiada que les pedía a gritos no disparar.
El 2 de mayo de 2002 a las 10 de la mañana murieron 79 personas dentro de la iglesia.
OBRAS
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