GEOMETRÍA Y ABSTRACCIÓN

OCTUBRE 16 AL 22 DE NOVIEMBRE | 2025

La geometría y la abstracción han sido dos ejes fundamentales en la historia del arte moderno y contemporáneo. A partir de las primeras vanguardias del siglo XX, muchos artistas comenzaron a alejarse de la representación figurativa para explorar un lenguaje visual basado en líneas, formas, colores y volúmenes que apelaban más a la razón y a la percepción.

La geometría ofreció a los creadores un sistema de orden y claridad. Movimientos como el constructivismo ruso, el De Stijl en Holanda o el minimalismo en los años sesenta, encontraron en las formas geométricas puras –el cuadrado, el círculo, el triángulo, el cubo– un medio para expresar ideas de armonía, universalidad y equilibrio. En la pintura, artistas como Piet Mondrian, con sus composiciones de líneas negras y planos de color primario, buscaron reducir la realidad a su esencia más pura. En la escultura, figuras como Donald Judd exploraron estructuras modulares que parecían extenderse al espacio como fragmentos de un orden infinito.

Por otro lado, la abstracción abrió la posibilidad de un arte que no depende de la representación literal de objetos o figuras. En 1910 Wassily Kandinsky fue el primero en crear una pintura completamente abstracta, liberando el color y la forma de cualquier referencia al objeto. Posteriormente, Kazimir Malevich llevó la pintura y la escultura a la abstracción más pura y radical, centrándose en las propiedades mismas de los materiales: el color, la textura, la línea, el volumen y la relación con el espacio.

En conjunto, geometría y abstracción ampliaron la definición del arte. Dejaron de ser solo un medio para imitar la naturaleza y se convirtieron en un campo de investigación autónomo donde lo importante no es lo que la obra representa, sino lo que hace sentir y pensar al espectador.

En el contexto colombiano la abstracción tuvo un desarrollo propio ligado tanto a las influencias internacionales como a nuestras realidades culturales y sociales. Es así como la geometría y la abstracción empezaron a cobrar fuerza a mediados del siglo XX en paralelo con lo que sucedía en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, los artistas colombianos no se limitaron a imitar modelos extranjeros: reinterpretaron la abstracción desde nuestra historia, nuestra naturaleza y nuestras tensiones sociales.

Edgar Negret y Eduardo Ramírez Villamizar se destacaron al incorporar la geometría como principio constructivo, combinando la precisión con una dimensión poética, conectando la abstracción con nuestra identidad cultural. Ramírez Villamizar, por ejemplo, desarrolló un lenguaje geométrico inspirado tanto en el minimalismo como en la iconografía precolombina, lo que le dio a su obra un carácter profundamente latinoamericano. Desde otra orilla, Manuel Hernández se destacó con su expresionismo abstracto, mientras que a mediados de los sesenta Guillermo Wiedemann y Alejandro Obregón incursionaban en la abstracción, a pesar de que el fuerte de sus obras fueron figurativas.

Años más tarde, artistas como Carlos Rojas, Omar Rayo, Hernando del Villar y Rafael Echeverri llevaron la abstracción geométrica a terrenos experimentales con juegos ópticos, exploraciones del color y referencias al arte popular latinoamericano. En este campo, en Venezuela, se destacaron Carlos Cruz-Diez, Margot Rómer, Pedro Tagliafico y posteriormente Sigifredo Chacón, que combina la abstracción, el expresionismo y el minimalismo buscando tensionar los límites entre lo visual y lo conceptual.

Esta exposición reúne también obras de maestros como el peruano Fernando de Szyszlo, el argentino César Paternosto y Judith Márquez -la primera mujer que incursionó en el campo de la abstracción en Colombia-. Artistas iberoamericanos de generación intermedia como la argentina Graciela Hasper, el peruano Jorge Cabieses y los brasileros Hildebrando de Castro y Sandra Cinto dialogan con el trabajo del español Emilio Gañán, el inglés Jason Martin -cuya pintura se desarrolla como materia y gesto- y con la obra de jóvenes artistas como el venezolano Oscar Abraham Pabón y los colombianos Mateo López, Fredy Alzate, Edwin Monsalve, Camilo Bojacá y Sebastián Villabona.